La andaluza de origen chileno Carolina Ruiz, que será olímpica por tercera vez en los Juegos de Vancouver, que se inaugurarán el viernes próximo, explicó a EFE que ha mejorado de sus dolencias y que hoy entrenó físico en Whistler, donde puede que esquie mañana.
Carolina sufrió una
caída en la última competición antes de los Juegos, el
supergigante de St. Moritz, en la que no sufrió daños importantes, pero sí magulladuras y rasguños en las costillas y la cadera. Hoy domingo volvió a entrenarse, ya en territorio olímpico, donde efectuó trabajo físico y donde es posible que mañana vuelva a esquiar.
Caro se encuentra alojada desde el viernes en la Villa Olímpica de
Whistler Mountain, estación en la que, aparte del esquí alpino, se disputarán las pruebas de esquí de fondo, biatlón, combinada nórdica y saltos de esquí de los XXI Juegos Olímpicos de Invierno.
En la citada Villa también se encuentran los dos representantes masculinos en esquí alpino, el catalán
Ferrán Terra y el vasco
Paul de la Cuesta, y la biatleta andaluza
Victoria Padial; todos ellos debutantes en unos Juegos. Carolina, que representará a España por tercera vez tras haberlo hecho en Salt Lake City'02 (EEUU) y Turín'06 (Italia), explicó vía telefónica que
"Me encuentro bien. Hoy he vuelto a entrenar, aunque no esquié. Hice ejercicio físico y puede que mañana ya vuelva a esquiar. Tras la caída de St. Moritz tenía tocadas las costillas y la cadera, pero estoy contenta, porque he notado mejoría y todo va bien.
Por lo que he visto, todo es bonito y parece muy bien organizado, pero, en líneas generales, es parecido a lo que había en los otros Juegos.
Es complicado moverse, porque hay mucha seguridad. Necesitas muchos pases para salir y entrar. Hay muchos controles, pero eso es lo que hay siempre.
La esquiadora de
Sierra Nevada, que tiene el mejor resultado de toda la historia española en un descenso de Copa del Mundo, disciplina en la que ha sido dos veces séptima, añadió también que centrará todas sus esperanzas en las pruebas de
descenso y supergigante.
"Son las que más me importan. Luego es posible que haga la supercombinada y puede que el gigante. Pero ahora mismo no puedo afirmar nada. Las importantes, desde luego, son el súper y el descenso".
Ferrán Terra y Paul de la Cuesta sí se entrenaron en pistas y este domingo compartieron un entrenamiento con los equipos de la República Checa, Nueva Zelanda, Argentina y Eslovaquia en el que el donostiarra
De la Cuesta sufrió una caída sin mayores consecuencias, pero que le obligó a concluir el ensayo antes que el resto.
"Me he pegado un tortazo increíble entrenando supergigante. Tengo rasponazos y dolores en el cuello, pero no ha sido nada. Estoy bien.
Estoy encantado con mi primera experiencia olímpica. Correré el descenso, el supergigante, el gigante y quizás la supercombinada.
Llegamos el viernes por la noche y las instalaciones están muy bien. Todo es nuevo, el gimnasio es increíble y también lo son las salas de ocio".
De la Cuesta, que el año pasado compitió en los Mundiales de
Val D'Isere (Francia), afirma que en
Whistler no hay, de momento, problemas de nieve, y añade que hay nieve, aunque está un poco blanda, porque hace calor. Pero hay nieve suficiente.