Uno de los grandes inconvenientes de albergar unos Juegos Olímpicos de Invierno, es que gran parte de las instalaciones tendrán muy pocas posibilidades de volver a ser utilizadas tras este máximo evento deportivo internacional. Esto es lo que ha pasado a las infraestructuras de Turín 2006, donde la gran mayoría se muestran en un total abandono.
Saltos de esquí, pistas de bobsleigh, de esqui nórdico, iluminación nocturna o estadios de Biathlon, son infraestructuras que tienen muy pocas posibilidades de ser usadas en la mayoría de estaciones de esquí, al ser deportes con un seguimiento muy local, como es el caso de los
saltadores, muy centrados en Finlandia, Polonia, Austria y Alemania; o el
tiro, más seguido en países escandinavos y Alemania. Pero para optar a unos Juegos Olímpicos, debes tener esas instalaciones para poder disputar las disciplinas correspondientes.

En Italia andan estos días revueltos por la polémica que ha suscitado la publicación en el diario
La Repubblica, de las imágenes actuales de las instalaciones olímpicas que albergaron diferentes disciplinas para
Turín 2006. Es el caso del
trampolín de saltos, una instalación que se barajó hacerla de manera que se pudiera desmontar más tarde, pero que finalmente se construyó de cemento. Hoy se puede ver una enorme 'catedral' abandonada en mitad de la nieve que tuvo un coste de
34,3 millones de euros y que hace cuatro año que no acoge ninguna competición.
Entre los proyectos estaba el crear una escuela para lograr saltadores en los Alpes occidentales, y alquilar la instalación a equipos internacionales, pero 47 meses después, sigue
abandonada. Incluso el hotel que se construyó al pie de la infraestructura con 120 camas está cerrado, ya que no se permite el paso por riesgo de avalanchas. La nieve se acumula en la rampa del trampolín, y cuando tiene mucho peso cae, con el riesgo de que alguien pudiera quedar atrapado bajo toneladas de nieve.
No es un caso aislado. De hecho, el 100% de las instalaciones que se construyeron para Turín 2006 quedaron abandonadas. Tanto la
pista de fondo de Pragelatto, el estadio de
Biathlon de Sansicario, o la de
Bobsleigh, que costó la friolera de
61,4 millones de euros. Incluso alguna
pista de esquí muestra signos de abandono en la Via Lattea. Aquí no se ha programado ninguna competición en cuatro años, ni tiene pinta de que se vaya a hacer, con los graves daños económicos que eso significa a la economía local.
20 millones de euros costó la pista de esquí de fondo de Pragelatto, un anillo de 10 kilómetros al que se le equipó con 12 cañones de nieve artificial y un embalse para alimentarlos. Esta pista ha sido degradada ahora a un mero
sendero peatonal. Lo mismo ocurre con el Estadio Olímpico de Biathlon, que tuvo un coste de
25 millones de euros, y es el único autorizado en la región. Actualmente se muestra sumergido y oculto en la nieve, hasta el punto de que los pocos practicantes de este deporte, se tienen que ir a otras instalaciones de provincias de alrededor.
E idéntico caso nos encontramos con la espectacular
pista de esquí alpino "Giovanni Agnelli", en Sestriere, a la que se le instaló un potente sistema de iluminaciópn nocturna que costó
7 millones de euros, y que ahora está totalmente abandonada, y ni siquiera se ha aprovechado para implantar el esquí nocturno.
En Granada tenemos el canal de aguas bravas del rio Genil, en la bola de oro, equipado para los juegos olimpicos de sevilla. Una instalacion magnifica que costó una pasta tremenda y que se ha usado dos veces. Hoy yace abandonada y llena de lodos putrefactos, un bosque ha crecido allí.
El estadio de la juventud en Granada capital es otro ejemplo de equipamiento deportivo que estando en perfecto estado se cerró por política y hoy se desmorona.
Algunos dirigentes deberían dar cuentas de estos hechos y ser juzgados por ello.
Si esto hubiera pasado en españa, ya se hubieran encargado los chatarreros en desmontarlo todo!!!