Una cálida Río de Janeiro en plena primavera austral será la sede en diciembre próximo del Campeonato Latinoamericano en la Nieve, en el que se disputarán pruebas de esquí alpino y tabla de nieve (snowboard) en una enorme ladera de hielo artificial montada en la playa de Botafogo.
El torneo se disputará
entre el 3 y el 10 de diciembre y será organizado por una empresa privada, que montará la montaña artificial y los graderíos
en la playa, pero contará con el apoyo logístico y de infraestructura del Ayuntamiento de Río de Janeiro. La competición en la nieve será disputada en días muy próximos al verano, cuando la temperatura en Río de Janeiro
llega a picos de 40ºC, y en una de las playas de la ciudad, que por esos días son inundadas por miles de bañistas cariocas y turistas.
"Se trata de un evento inédito mundialmente, en formato único y con tecnología importada. Estoy seguro que será un hito para los deportes de nieve, para la ciudad de Río de Janeiro y para Brasil", dijo André Spinola,
tricampeón brasileño de esquí alpino y uno de los socios de Snowsports, la empresa que organiza el evento.
El torneo se disputará entre el 3 y el 10 de diciembre y será organizado por una empresa privada, que montará la montaña artificial y las graderías en la playa, pero contará con el apoyo logístico y de infraestructura de la alcaldía de Río de Janeiro.
Por su carácter inédito, los organizadores aún no tienen totalmente definidos algunos aspec- tos, como los
criterios de clasificación para el campeonato en cada uno de los países de Sudamérica interesados en enviar competi- dores. La misma empresa ya montó una pista inclinada de hielo en la ciudad brasileña de Curitiba hace cuatro años, así como una inédita y muy aplaudida pista en la que
se simuló una competición de esquí alpino y que atravesó el
Sambódromo durante el desfile de la escuela de samba Viradouro en un Carnaval de Río de Janeiro.
La pista artificial montada en Curitiba
en 2004 tenía 55 metros de largo, 14 metros de altura y 10 metros de ancho y fue utilizada para pruebas de
esquí alpino y snowboard.
"La estructura suntuosa para el evento de final de año en Río de Janeiro no tiene nada que ver con la de Viradouro, que fue una pista muy pequeña (20 metros)", asegura Spinola.
"Será una técnica diferente a la que utilizábamos antes ya que hemos desarrollando nuevos materiales y soluciones para este tipo de competiciones en estructuras artificiales", agregó.
La pista artificial de Río de Janeiro, cuya altura aún no ha sido definida,
contará con un elevador que ayudará a los esquiadores a llegar hasta la cima. En la rampa de piso sintético será arrojado cerca de una tonelada de un
hielo especial triturado que será conservado con la ayuda de aparatos de refrigeración y que puede ser periódicamente sustituido. La misma empresa montará y operará de forma preliminar,
entre el 27 de agosto y el 14 de septiembre próximo, una ladera de nieve
bajo techo en un centro comercial de Curitiba que, según Spinola, entrará para el Libro Guiness de los récords.
El campeonato latinoamericano contará con el apoyo del Ayuntamiento de Río de Janeiro, ciudad que viene promoviendo diferentes competiciones deportivas en su campaña para adjudicarse el derecho a organizar los Juegos Olímpicos de 2016.
"Ya autorizamos el evento y daremos todo el apoyo en asuntos como transporte, tráfico y seguridad en desarrollo de nuestra política de incentivar competiciones deportivas al aire libre y en espacios públicos", dijo a Efe el secretario municipal de Deportes, Joao Batista Raposo de Mendonça.
De acuerdo con el funcionario, se trata de una forma de reforzar la
imagen internacional de Río de Janeiro, su identidad con eventos deportivos y turísticos, y su
capacidad para organizar grandes competencias deportivas.
