El proyecto de reparcelación y urbanización de la nueva zona residencial del Port del Comte, en los terrenos conocidos como el Prat de Berlà, y que preveía la construcción de 367 apartamentos distribuidos en varios bloques y 38 casas emparejadas, quedará, por el momento, en un solo bloque de diecinueve apartamentos.
Pese a que Jaume Majoral, responsable de la empresa que realiza los trabajos y que al mismo tiempo es propietaria de la estación de esquí del
Port del Comte,
Guimaru SL, ha explicado a
este diario que
«la crisis no nos afecta», los hechos parecen demostrar todo el contrario. Majoral, que se ha mostrado reacio a hablar, dice que
«se construirá sobre demanda», y reconoce que, hasta ahora, no se prevé la construcción
«ni de más bloques ni de las casas pareadas». Estas declaraciones se contradicen con las que había realizado a final del 2006, en plena bonanza económica, cuando afirmó que había una lista de espera de un centenar de personas para adquirir los apartamentos y las casas que se debían construir en el Prat de Berlà, muy cerca de las pistas d´esquí.
El proyecto de urbanización, que el Ayuntamiento de la Coma i la Pedra aprobó definitivamente a finales de 2007, tuvo desde el primer momento la
oposición de grupos ecologistas, para las cuales el espacio destinado a albergar las construcciones es una zona de un alto valor ecológico.
La construcción del primer bloque de la urbanización bautizada como EH1
se inició hace apenas dos meses, y las obras van
«a un buen ritmo», afirma *ajoral, que prevé que los apartamentos se puedan entregar
«durante el mes de julio del 2009». El máximo responsable de Guimaru SL quiere dejar muy claro que
«los edificios que se inicien se acabarán», puesto que la zona del
Port del Comte tiene una larga experiencia con respecto a obras que han quedado a medias.
Además, a principios del mes de Agosto se inauguró un
hotel de trece habitaciones, ubicado en el edificio conocido como la casa Club de Golf. El hotel está dirigido a una clientela
«familiar y con capacidad económica reducida», explica Alfons Ferrer, director de la estación; que reconoce el mal momento por el que pasa la economía, y que afectará de una manera especial a las
empresas dedicadas al ocio, puesto que la capacidad económica de las familias se reduce.