El Comú de Canillo se plantea integrar el Museu de la Neu en el proyecto de pista cubierta, pero deberá hacer primero un estudio de viabilidad el 2009.
La Corporació canillenca busca vías para recuperar y no dejar caer en el olvido aquello que había sido concebido como un proyecto emblemático de la parroquia:
el museo de la nieve, un ambicioso proyecto a medio camino entre una sala de exposición tradicional y un parque temático, pero que también diera cabida a todo una serie de actividades (por ejemplo, de formación para los profesionales del sector). El año próximo se iniciará un
estudio de viabilidad para analizar si es posible incorporarlo como parte de
la pista cubierta que se proyecta, según el plan estratégico de desarrollo de la parroquia.
Y, punto de vital importancia, deberán valorar de nuevo el coste, integrado en la pista cubierta, y como financiarlo, ya sea el Común, la estación de esquí u otras fuentes privadas. Justo este ha sido hasta ahora el punto débil de todo el proyecto.
La idea de reexaminar el proyecto del Museo ahora se encuentra en una
fase tan primige- nia que ni siquiera está presupuestado el estu- dio de viabilidad. La partida se incluirá posible- mente el año que viene, según explicó la cónsul menor, Mònica Bonell, al
Diari. También se de- berán reexaminar los contenidos que estaban contemplados en el proyecto original y que tienen cabida con el nuevo planteamiento.
Atracciones
Además, la empresa con quien entró en contacto el Gobierno para hacer una primera valoración de la viabilidad del museo (la francesa
Compagnie des Alpes, especializada en inversiones y gestión de parquess de atracciones, como por ejemplo el parque Astérix) estimó que una idea como la presentada no funcionaría, puesto que, según los estudios y la experiencia, el público se orienta más hacia un
parque temático con una oferta centrada simplemente en las atracciones (al estilo de
Port Aventura, por ejemplo).
Respecto a
los contenidos que se habían valorado en el
plan original (diseñado por el museólogo Xavier Llovera, Jefe del Area de Museos y Monumentos del ministerio de Cultura), mezclaba los
contenidos lúdicos y deportivos con los científicos.
Así, por ejemplo, se preveía la
exhibición permanente de la maquinaria antigua (por ejemplo la que abrió el Port d’Envalira) propiedad del Comú canillenc, junto con una
colección de arte del Pirineu, según explicó Enric Casadevall en agosto de 2005 al
Diari, cuando acababa de definirse el futuro centro.
Era importante, según el diseño original, desarrollar contenidos divulgativos para explicar qué es
la incidencia de la nieve en el desarrollo económico del país, como factor que condiciona la vida a la montaña. La idea, además, era ofrecer la información de manera
interactiva y participativa, así como promover la celebración de talleres, simposios y cursos monográficos destinados a los visitantes.
Carácter lúdico y formativo
Al margen de las exposiciones (también con áreas para muestras temporales), se había dotado a la instalación de un
carácter formativo: uno de los ejes principales era el que proponía la organización de actividades formativas para los profesionales de las estaciones de esquí y del transporte por cable. También estaba previsto habilitar un auditorio, una videoteca, una hemeroteca y espacios para actividades lúdicas relacionadas con la nieve.