La Pinilla buscará financiación para afrontar la próxima temporada. El alcalde de Riaza, el popular Benjamín Cerezo, avisa que la situación económica “no es buena” y que baraja aceptar capital privado.
El pasado invierno ha sido especialmente
rácano en nevadas. Y eso, en la comarca de Riaza, hace barruntar tiempos difíciles. Antonio Sánchez, presidente de la
Asociación de Comerciantes y Empresarios de Riaza (ACER), lo tiene claro:
“las malas temporadas de nieve repercuten de forma negativa en la economía de la zona”. “Si La Pinilla recibe gente, todos nos beneficiamos; si no, aquí no hay color (dinero)”, agrega un pequeño comerciante de Riaza que prefiere no desvelar su identidad.
Las cifras de la temporada 2007-2008 en La Pinilla no son como para sacar pecho. Aunque la estación de esquí ha permanecido
abierta durante 110 días (un número considerado alto si se compara con otras instalaciones del Sistema Central), apenas ha habido nieve. El número de visitantes, según información facilitada por el director - gerente, Ramón Valle,
apenas supera los 34.000, lo que supone un descenso cercano al 25% con respecto a la campaña 2006-2007, calificada a su término como
“la peor en condiciones climáticas desde hace 15 años”.
Andrea Rico, anterior alcaldesa de Riaza por el PSOE y ahora portavoz de ese partido en la corporación riazana, reconoce que
“cuando las condiciones no acompañan, la cuenta de resultados de la empresa se resiente”. Un problema que tiene que afrontar su sucesor en el cargo, el popular Benjamín Cerezo.

Desde que la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial de Segovia y Caja Segovia acordaron, en
junio de 2000, vender sus acciones en
La Pinilla S.A. al Ayuntamiento de Riaza por un precio simbólico, la estación de esquí ha conseguido sortear las dificultades económicas. Hasta ahora. Porque cuando los tres antiguos accionistas hicieron el traspaso de la propiedad, se comprometieron a entregar
250 millones de pesetas con el objeto de que el Ayuntamiento de Riaza pudiera realizar las reformas necesarias en las instalaciones. Además, manifestaron su voluntad de
aportar 150 millones de pesetas durante los siguientes cuatro años. La entonces consejera de Economía, Isabel Carrasco, aseguró entonces que el Ayuntamiento de Riaza estaba
“blindado” con la compra, ya que
“se le garantiza que La Pinilla no le va a costar un duro, ni ahora ni en el futuro”.
Al término del periodo de vigencia del acuerdo se encadenó otro con
superávit, motivado, principalmente, por dos temporadas climáticas favorables, las de 2004-2005 y 2005-2006.
“Arrojamos resultados positivos por primera vez en la historia de la estación”, se ufana ahora la ex regidora Rico, defendiendo que su corporación favoreció aquella
“etapa dorada” elaborando un plan estratégico de la estación. Sin embargo, aquellos beneficios se esfumaron cuando la sociedad tuvo que hacer frente a las
pérdidas de la pésima campaña 2006 -2007. Con aquella deuda cubierta dio comienzo la temporada 2007-2008, en la que el actual alcalde esperaba la llegada de nieve abundante. Se equivocó.
Ahora, a la espera de que el director - gerente de
La Pinilla S.A. presente, en el consejo de administración a celebrar en junio las cuentas anuales, Cerezo confiesa saber que
“las cosas no andan bien económicamente” y que
“no podremos aguantar así todo el año porque apenas hemos generado ingresos”. Por su parte, Rico presume
“unas pérdidas importantes”, aunque desconoce su cuantía exacta.
En vista de la situación, la anterior alcaldesa insiste en avisar a la actual corporación que
“o se ponen las pilas o la cosa está complicada”, a lo que Cerezo responde revelando que su equipo
“lleva todo el año” haciendo visitas a las instituciones,
“solicitando ayudas”. Porque el regidor, que insiste en querer tranquilizar a la población de la comarca, está convencido que
La Pinilla es viable económicamente si consigue retener o producir nieve al menos
dos meses al año.
En caso de que las reuniones que se están manteniendo no lleguen a buen puerto, Cerezo está dispuesto a barajar la posibilidad de aceptar capital privado.
“Hay gente que ha venido interesándose en formar parte de la sociedad”, apunta el alcalde, subrayando su deseo de
“pelear al máximo” por la estación, a la que califica como
“un motor económico de la zona del que no podemos prescindir”.
Que la privaticen y les dejen trabajar. A estas alturas alguno va a descubrir la polvora.
El Alcalde de Cerezo haciendo algo por la Pinilla???? desde cuando si todo lo que es hablar de La Pinilla le da urticaria y ya no hablamos de invertir un duro en la urbanizacion, eso si a cobrar el IBI y un recibo de basura por pasar un dia a la semana y si eso.
Wainai, en que pais vives? en España las estaciones de esqui por si solas no son rentables, cuando abriremos los ojos.
solución..........a rezar para que los gerentes tengan más ganas y a rezar para que nieve
epi, me temo que no es cuestión de ganas. Es cuestión de DINERO.
Dejaros de tantos miramientos y que se meta capital privado, esta claro que con la crisis que tenemos encima no vais a recibir ni un duro de ninguna administración publica,cuando esta interesada la empresa privada estate seguro que seguro que van ha ver beneficio
DOS SOLUCIONES: despedir a todo el personal y empezar de cero en ese capítulo (pandilla de bagos), y recuperar el Pico del Lobo al dominio esquiable (puede que sea la mejor pista de iniciación de todo el Centro español)