Se irá construyendo gradualmente y conforme haya demanda, con el objetivo de crear un crecimiento sostenido. La empresa Guimaru, propietaria de la estación d´esquí de Port del Comte y promotora de los 405 viviendas previstas en la nueva urbanización de Prat Berlà, ha iniciado las obras.
Ha empezado por la habilitación de
los viales y los servicios, y no construirá los apartamentos hasta que esta parte del proyecto que hace referencia a los espacios y equipamientos comunes no quede terminada. Después, la irá desarrollando a medida que se vayan vendiendo. La idea satisface al Ayuntamiento, que quiere un
crecimiento sostenido de la oferta inmobiliaria en lugar de un nuevo boom.

Los trabajos se han podido iniciar tras una larga tramitación, que ha durado unos ocho años. El plan parcial de este sector,
vinculado al plan especial de mejora de la estación de esquí, prevé la construcción de bloques plurifamiliares, que en conjunto acogerán
367 apartamentos, y 38 chalés en un lugar de 8 hectáreas en el Prat Berlà. El área queda más o menos delimitada por la carretera de la Coma y la de acceso a la Genciana.
Inicialmente, el proyecto topó con la
desconfianza de algunos sectores políticos de la comarca y con la
oposición de las dos plataformas ecologistas de la comarca, la del Solsonès y la del Vall de Lord, así como también del grupo Ipcena, que incluso interpusieron un contencioso administrativo.
El alcalde de la Coma, Marc Escarré, ha explicado que los promotores tienen
todos los papeles en regla, y han empezado a hacer los movimientos de tierras necesarios para definir las calles del nuevo complejo residencial. Los viales principales se construirán todos ahora, y sólo se dejarán para más adelante los caminitos que comunican los diferentes bloques de apartamentos. También se dejará a punto el
alcantarillado, el alumbrado y el resto de instalaciones.
Escarré ha remarcado que la construcción se hará
de forma gradual y en función de la demanda. El alcalde ha remarcado que
«queremos un crecimiento progresivo y tranquilo», entre otras cosas porque
«en un pueblo, es bueno que haya trabajo de forma continuada», no
«un boom». Escarré considera que la apuesta de los propietarios de la estación para continuar invirtiendo en el muncipio es positiva en un momento en qué hay síntomas de estancamiento económico, y especialmente del sector de la construcción. Esto, según él,
«nos supondrá estabilidad laboral». De todas maneras, el Ayuntamiento destinará un técnico a hacer el seguimiento de los trabajos.
La
tipología constructiva será como la de los bloques de apartamentos que se han hecho en la Genciana, con
piedra del país y madera, para que se
integren mejor en el entorno. Las parcelas de los chalés irán en la parte superior, sobre la carretera de la Genciana, mientras que los bloques se harán debajo. habrá una reserva de
suelo público de 12.000 metros cuadrados. Para los opositores, aun así, en vez de desarrollar nuevas promociones, lo que hacía falta era concentrar los crecimientos alrededor de
los núcleos de población consolidados.
Parte de la actual zona residencial de Port del Comte