La estación de esquí de Valgrande-Pajares cerró ayer un fin de semana en el que la afluencia de usuarios ha sido mínima pero que ha servido para recuperar la actividad en el equipamiento tras varias jornadas cerrado por falta de nieve.
Una pista verde, que corresponde a
300 metros de superficie esquiable, fue lo que pudieron disfrutar ayer los pocos amantes de los deportes blancos que subieron al puerto, donde se encontraron con
alguna nevada a lo largo del día. Este hecho sirvió para complementar la nieve artificial producida en las últimas jornadas, por lo que se ha podido cubrir la capa ya existente a la espera de que
esta misma noche y durante todo el día pueda haber nuevas precipitaciones, según explicó el director de Valgrande, Felipe García.
Las posibilidades de nevadas abren la puerta a la opción de
ampliar la superficie esquiable en la estación lenense durante esta semana, aunque todo dependerá de la cantidad y, por supuesto, de que no aparezca el tan temido viento que arrase el manto blanco de las pistas. Por el momento, no obstante, hoy se han podido abrir
2,8 kilómetros de pistas y tres telesillas para dar acceso a la zona.
Fue éste, sin duda, un fin de semana atípico que bien puede resumir lo que ha estado ocurriendo durante toda una temporada invernal a la que oficialmente le queda apenas un mes.
El
13 de abril, los amantes del esquí tendrán que colgar sus botas y tablas, por lo que la duda que queda ahora es si podrán o no hacerlo tras deslizarse por
Fuentes de Invierno, que aún está a la espera de que haya importantes precipitaciones que le permitan inaugurar
sus ocho kilómetros de pistas. La vista está, una vez más, puesta en el cielo con la esperanza de poder tener un fin de temporada que borre, o al menos minimice, los obstáculos que las estaciones asturianas se han encontrado durante estos meses de escasa nieve.

Nada de nada... ayer llovió. Solo se han podido abrir de nuevo 0,3 Km´s :-(
Saludos