La Comunidad de Madrid estudia desarrollar una normativa autonómica que regule el transporte por cable, sector que aúna los telesillas, los remontes de esquí y los teleféricos, como el situado en el Paseo de Pintor Rosales que enlaza la Casa de Campo.
Según informó este domingo el Gobierno autonómico, en la región existen
20 instalaciones de este tipo cuya utilización crece especialmente en invierno con motivo de la apertura de las
estaciones de esquí existentes en la sierra madrileña.
Para debatir la necesidad de redactar esta norma, la Consejería de Transportes e Infraestructuras ha organizado unas jornadas de debate donde han participado diferentes Administraciones de la Península con competencias en esta materia, incluidos expertos de
Andorra y Portugal. Durante el encuentro, la Comunidad de Madrid insistió en la importancia de modernizar la normativa existente para adaptarla a las necesidades actuales del sector, en aspectos como la
concesión de licencias para prestar este servicio o el régimen de
sanciones por el que debe regirse. Además, esta actualización del marco legal sería muy útil para garantizar la aplicación de las
normas de calidad europeas al sector.
En la jornadas también se analizó la experiencia de otras comunidades, como
Cataluña y Aragón, que sí poseen normativa propia, y se comprobó la necesidad de coordinar los criterios entre las regiones, si bien adaptando las normas a las características específicas de cada zona. Por este motivo, junto a la regulación general del Ministerio de Fomento, los expertos apostaron por
nuevas normas autonómicas que encontrasen soluciones concretas a los problemas que puedan surgir en la gestión del transporte por cable de cada Comunidad, precisamente en estos momentos en los que empieza la temporada de esquí.
Eso, y que pongan también un impuesto al carril bici y a to el que use las dos ruedas. Y otro impuesto para los que corren y patinan por el parque, que desgastan el suelo. Otra tasa para los montañeros pues se llevan tierra del monte en las suelas de las botas. Una tasa adicional para los futboleros que insulten al árbitro por derrochar energia.
Y finalmente impuesto general para todo el que practica deporte por su consumo extra de oxígeno.
A ver que sus habéis creido que la M30 es gratis.