Vail está preparada para recibir las primeras nieves en sus pistas y a los primeros esquiadores, su principal fuente de ingresos. Poca nieve puede reducir esa entrada de dinero, pero un exceso de nevadas puede ocasionar muchos gastos.
Un tiempo demasiado suave en temperaturas, y un clima seco, no es bueno para el negocio del esquí.
"Al comienzo de la temporada, es cuando el esquiador recibe sus primeras percepciones, y esas condiciones pueden influir en el éxito o el fracaso de la temporada", afirma un informe financiero publicado hace unas semanas por Vail Resorts Inc. Pero el tiempo es
solo uno de los muchos factores que pueden hacer que las proyecciones financieras de una empresa del esquí sean otimistas.

Vail Resorts, como empresa pública, tiene la obligación de analizar sus
"factores de riesgo" anuales. Cualquiera que lea su
"formulario 10-k" podrá ver que hay muchas mas cosas que el clima del que preocuparse. Unos factores de riesgo que pueden parecer obvios para las empresas ligadas a la nieve, pero no para el accionista que está en el parquet de Wall Street, que es al que hay que explicarle, el porque un forfait de día tiene que costar 85€.
Vail Resorts tiene cinco estaciones de esquí
Vail, Beaver Creek, Breckenridge, Keystone y Heavenly Valley y también tiene hoteles y otros negocios. Los ingresos procedentes de las áreas de esquí, incluyendo los forfaits, escuela de esquí, venta al por menor y restaurantes, representan el
71% de la actividad de la sociedad, mientras que los alojamientos aportan tan solo el
17 por ciento, y los bienes inmuebles el 12%. El último año fiscal de Vail Inc., (del 1 de agosto de 2006, al 31 de julio de 2007), su división de montaña generó 666 millones de dólares, mientras que el alojamiento le dejó en caja un total de 162 millones de dólares. Finalmente, los bienes inmuebles dejaron 113 millones de dólares. Con todo, el ingreso neto (lo que se ha ganado), ha sido de
61 millones de dólares.
Con estos números en la mano, Vail Resorts ha de tener en cuenta los
'factores de riesgo' para este invierno. Su negocio se genera casi en su totalidad, entre los meses
de noviembre a abril.
Los factores de riesgo

La empresa es vulnerable al riesgo de condiciones meteorológicas: Condiciones desfavorables pueden afectar negativamente a las visitas de esquiadores, y por tanto a los
ingresos y beneficios.
Demasiado calor, puede ser igual a pocas nevadas naturales y poco terreno esquiable, que se tiene que mantener con la nieve artificial y los costes que eso significan. Pero es que además, esa nieve, con esas temperaturas serían de unas condiciones que no atraerían al aficionado. Hay zonas que ni siquiera eso, porque no se acceden con los innivadores.
¿Entonces es mejor que nieve mucho? Pues no. EL informe indica que un exceso de nieve aumentan los gastos para el pisado de pistas, y también puede hacer difícil el acceso a las pistas de los usuarios.
Pero otro de los quebraderos de cabeza de la empresa, es la
búsqueda de personal. La compañía depende de una fuerza de trabajo
temporal, por lo que cada temporada se debe recorrer medio mundo para cubrir sus necesidades de personal, pero también ha de luchar contra la
limitación de visados de trabajo que concede el Gobierno cada año, con lo que se puede encontrar con necesidades de personal, gente para esos puestos, pero falta de gente con visados.
Las competencia

La compañía se enfrenta a una fuerte competencia, ya que en norteamérica existen, según este informe, alrededor de
770 areas de esquí, de las que
485 están en Estados Unidos. Durante la temporada 2006-2007, un total de
73 millones de aficionados eligieron esta parte del continente para tirarse por las pistas, y
55,1 millones lo hicieron en USA, y el resto en Canadá. De todas esas visitas, 6,2 millones se quedaron en las estaciones de Vail Inc, lo que significa aproximadamente el 11,3% del total de Estados Unidos, y un 8,5% de Norteamérica, mientras que en
Aspen Skiing Co se quedaron con 1,4 millones de días vendidos.
Hay muchos otros factores de riesgo que han sido detallados por Vail Resorts, en algunos casos más específicos para gestionar un dominio esquiable, como es la dependencia de los
permisos gubernamentales, el estar sujeto a numerosas
leyes y reglamentos ambientales, y la gran cantidad de
costes fijos que tiene la estación, como el funcionamiento de los remontes, que se han de poner en marcha, tanto si hay 100 como 10.000 personas en pistas. El
resto de riesgos se refieren a temas mas típicos de empresas norteamericanas como el terrorismo, la guerra, los litigios, la recesión económica, o una flexibilización del mercado inmobiliario.
Así que con toda esta cantidad de riesgos, ¿quien se preocupa del clima antes de que abran los remontes?
Pistas entre los bosques de Vail
Uno de los bowls situados en muchas de las areas de Vail
que caña las imagenes, impresionante el bowl, le faltan la leche y los choco-krispies jejeje