Las nuevas nevadas y el descenso térmico favorecen a las estaciones
Los centros han recibido precipitaciones durante las últimas horas que se esperaban que siguieran hoy.
Las estaciones de esquí del Pirineo altoaragonés han recibido una
nueva nevada, y la previsión es que las precipitaciones se repitan en las próximas horas. Aunque la intensidad de la nieve caída en la noche de lunes al martes fue débil, desde los centros han destacado la importancia de que el terreno
comience a enfriarse y las temperaturas a descender, de manera que ya se pueda ir preparando la próxima temporada de esquí. De hecho,
Cerler continúa fabricando nieve artificial (ha sido
la primera estación de esquí española en innivar esta temporada, según sus responsables) y en otras se han realizado o se están realizando pruebas para tenerlo todo listo para cuando sea posible poner en marcha los cañones.
Aunque la mayor parte de centros indica que abrirá cuando las condiciones lo permitan,
Formigal anuncia en su página web que tiene previsto hacerlo el
23 de noviembre, siempre y cuando las condiciones lo permitan.
En Ribagorza, las cotas altas registraron ayer precipitaciones en forma de nieve
por encima de los 1.500 metros de altitud. Estas ligeras nevadas vinieron acompañadas de viento de norte y llevaron aparejado un acusado descenso térmico. Las condiciones climáticas, de frío y humedad, continúan siendo propicias para
Cerler, donde prosiguen con la fabricación de nieve artificial en las zonas elevadas. Desde mediodía de ayer, según informaron desde el centro ribagorzano, los puntos situados por encima de los 1.500 metros recibieron precipitaciones de nieve gracias a una borrasca de norte que, esperaban que continuase hoy miercoles.
Las precipitaciones registradas fueron de
agua nieve a 1.500 metros y de nieve por encima de esta cota, si bien no se esperaba que cuajara demasiado ya que el viento de norte suele arrastrar los copos.
Las temperaturas también fueron bajas durante toda la jornada y rondaron los
tres grados sobre cero durante el día. El descenso térmico sigue siendo más acusado en la franja nocturna y se esperaba que lo fuera aún más en la noche pasada a raíz de esta borrasca. Los responsables de la estación confirmaron que
“continuamos haciendo nieve, aunque sólo por encima de los 2.200 metros de altitud porque, en el resto de las zonas, todavía no está asegurada la continuidad del descenso térmico para su conservación”, comentaron.