Carrasco visita San Isidro y presenta nuevos planes para la estación

Ivan M » Norte » Publicado el 13/3/2010
Carrasco cree que el futuro de San Isidro y sus pueblos necesita a la inversión privada. Considera fundamentales más hoteles y restaurantes para reforzar la economía local y fijar población.
Ganar en competitividad y sentar las bases del futuro económico del Alto Porma y el Alto Curueño. Incrementar el mercado con una oferta más amplia y lograr que un mayor número de esquiadores y visitantes lleguen cada año a San Isidro. Son los objetivos que la Diputación quiere alcanzar a medio plazo con una serie de proyectos de mejora y su plan de fusión con el vecino enclave blanco asturiano de Fuentes de Invierno.
Un objetivo en el que la iniciativa privada es fundamental. La presidenta de la institución provincial, Isabel Carrasco, lanzó ayer un mensaje a los emprendedores de la zona para que pongan en marcha más negocios de hostelería en el área de influencia de San Isidro. «Aquí y en el entorno realmente hay pocos lugares para comer y dormir, incluso en fines de semana o puentes de la temporada alta hay gente que tiene que ir hasta León a pasar la noche».
Actualmente existen a pie de pista y su área de influencia un total de 39 establecimientos hosteleros (18 de ellos ubicados en la propia estación), que ofertan en su conjunto casi 2.600 camas, 203 en el mismo espacio blanco.
En su visita a San Isidro, la presidenta recalcó la necesidad de «concienciar más a la hostelería para que inviertan, en realidad es un mensaje de vida para todos estos pueblos, el asentamiento de su población y el futuro económico de estos valles».
De todas formas, reconoció que tal vez ahora en estos momentos de crisis piensen que se trata de un mal momento para invertir, «pero es una vía para el autoempleo y generar puestos de trabajo; en los Pirineos existen multitud de hoteles pequeños con encanto gestionados por familias con buen resultado».
Precisamente, la falta de electricidad paraliza la construcción en la propia estación de un hotel de cinco estrellas y un complejo de apartoteles con 400 plazas.
Comienzan las obras de la subestación, primer paso para la nueva línea eléctrica
Operarios colocaban ayer el cartel de la Diputación con el anuncio de las obras de la subestación transformadora de reparto (tipo 45/20), que construirá Iberdrola con un coste de dos millones de euros, justo frente a la zona de las urbanizaciones de San Isidro. Debe estar ejecutada en el plazo de trece meses y los trabajos empezarán de forma inminente, tal y como informó ayer la presidenta de la institución provincial.
Se trata del primer paso para poner en marcha el proyecto global de la nueva línea de alta tensión que finalizará con el déficit energético de San Isidro y alimentará también a Fuentes de Invierno. Carrasco confía en que este mismo mes la Junta apruebe la declaración de impacto ambiental del nuevo tendido para sacar sus obras a subasta en abril. «El futuro de toda la zona está ahí, en esta infraestructura porque sin luz no sería posible el crecimiento de estas dos estaciones ni ningún plan».
Costará once millones de euros y será cofinanciado por la Diputación y el Principado. La obra tiene un plazo de ejecución de un año.
Un tendido de 26 kilómetros desde la central de Ferreras (área del embalse del Porma) hasta la zona de las urbanizaciones de San Isidro donde se construirá la subestación. Otros tres kilómetros soterrados llevarán la línea a Fuentes.
Salencias centralizará el esquí de los debutantes
El sector de Salencias centralizará en el futuro el esquí de los debutantes para agilizar los remontes y las pistas del área alta de la estación. Para potenciar esta zona, Carrasco anunció que instalarán cañones de nieve artificial y crearán más pistas con sus remontes correspondientes en todo el área entre el telesquí de debutantes actual y La Raya.
También aseguró que la estación todavía puede contar con muchas más pistas de esquí alpino en los sectores del área alta, que irán ejecutando a medida que existan fondos para contar también con remontes. Actualmente San Isidro dispone de 27,4 kilómetros de pistas alpinas, tres para la práctica del esquí de fondo en la zona de ascenso al Lago Ausente, un «snowpark» y el itinerario de vuelta a casa con otros 3,5 kilómetros. Suma 16 remontes con una capacidad de transporte a la hora en su conjunto de 17.000 personas.
A día de hoy, esta temporada ha registrado 100.000 usuarios y ha vendido un total de 3..812 abonos anuales.
La silla cuatriplaza de Riopinos tendrá que esperar
Los largos trámites que exige cualquier actuación en una zona preservada con las figuras Zepa, LIC y Red Natura, con la obligación de contar con la declaración de impacto ambiental, demorará al menos una campaña más la anunciada y reivindicada silla cuatriplaza desembragable de Riopinos. Un remonte esencial para potenciar la vertiente de entrada a San Isidro a través de Vegarada que daría recambio a una de las sillas ya más viejas de la estación. No podrá ser para la próxima temporada.
Entre los proyectos, Carrasco anunció ayer la construcción de una nueva cafetería a la entrada del sector de Requejines. Será prefabricada y contará con grandes vistas al estar situada en lo alto de un collado. Antes, El Rebeco será dinamitado para evitar los colapsos que su muro provoca en el desembarque de la silla de Cebolledo, además permitirá la conexión de Requejines y Riopinos a través de un largo pasillo, sin obstáculos tras desaparecer la vieja cafetería que ahora actúa de tapón.