"Son viables unos Juegos de invierno sin dañar los Pirineos"

Ivan M  Ivan M » Andorra » Publicado el 8/3/2010
Conrad Blanch parece hecho (desde su apellido mismo) para la nieve y la montaña. Vive en El Tarter (Andorra), a casi 1.800 m de altitud, y algunas mañanas sube desde ahí hasta los 2.500 m, a pie, para deslizarse luego sobre la nieve de sus dominios, la mayor superficie esquiable de los Pirineos: las 1.926 hectáreas de Grandvalira, con sus 200 km de pistas.





Dirige la estación de esquí Soldeu-El Tarter desde hace 16 años y es vicepresidente de las asociaciones de esquí de Europa. Ingeniero químico y máster en dirección de empresas de formación, tiene criterio acerca de la gestión de los Pirineos y defiende unos Juegos de invierno con la pasión de quien sabría pilotarlos si llegara el caso.

Tengo 59 años. Nací en Barcelona y vivo en Andorra: dirijo la estación de esquí Soldeu El Tarter. Hice el cim del Everest hace 25 años. Estoy casado y tengo tres hijos y dos nietos. ¿Política? Creo en la capacidad de superación personal. ¿Dios? Esperanza

Qué tal se esquía este año?
Es buen año, hay buena nieve.

¿Lo aprovecha usted?
Me levanto a las seis de la mañana, subo a 2.500 metros y desciendo yo solo, antes de abrir pistas. ¡Qué lujo, esquiar y ver amanecer tras las montañas!

Sin los remontes abiertos, ¿cómo sube?
Suelas de piel de foca en los esquís, talón suelto... ¡y a caminar! Qué gusto, descender sobre nieve virgen. Ya abajo, desayuno.

¿Algún otro privilegio?
He esquiado también al claro de luna.

¿Gestiona una empresa o se divierte?
Gestionas mejor una empresa si amas su producto. ¡Y a mí me enamora la montaña!

¿Cuántas montañas lleva en los pies?
Muchas... pero no me guío por récords, sino por ilusiones motivadoras.

¿Así coronó el Everest?
¡En agosto hará 25 años! Fue la primera expedición catalana que coronó el Everest, aquello de "Hem fet el cim!". Sentíamos el respaldo del país entero. ¡Irrepetible!

¿Qué recuerdo le queda?
Una montaña para nosotros solos: fuimos los primeros occidentales en entrar por el Tíbet tras años de cierre.

¿Está hoy masificado el Everest?
Sí. Pero ya están tomándose medidas proteccionistas, sobre todo en gestión de residuos.

¿Cómo vivió pisar la cumbre?
Yo no la pisé, dirigir a los que coronaron me compensó. Enviaba crónicas de 200 palabras para La Vanguardia: un chino se pasaba toda la noche pasándolas a morse. ¡Cómo han cambiado las comunicaciones! Y otra curiosidad: caminé sobre un punto en el que, diez años después, apareció el cadáver de George Mallory, muerto allí en 1924...

¿Ha padecido accidentes graves?
En el Mont Blanc resbalé y caí por una grieta: clavé el palo en el borde, quedé colgando… ¡Por un pelo! Otra vez me sepultó un alud y me asfixiaba, pero la pendiente me escupió, por suerte...

¿Qué dice su familia?
Mi pareja me ha apoyado siempre. Mi hija mayor nació estando yo en el Everest... Hoy me dicen: "Sé prudente". Ahora, viviendo en Andorra, puedo practicar deportes de nieve y montaña sin grandes riesgos.

¿No son peligrosos los que descienden pistas en tablas de snowboard?
No, porque la gente aprende a compartir cívicamente las pistas, y hemos alcanzado un equilibro: las tablas se han estabilizado en un 26%, ya que los esquís actuales permiten también practicar freestyle.

¿Cómo ha evolucionado el esquí?
Se ha popularizado y ampliado: hoy esquía en Catalunya un 12% de la población, 700.000 personas. Influye la aparición de mejores materiales, la modernización de remontes y la extensión de cañones de nieve.

Y más comunicaciones con la montaña.
Sí, y ahora abre el aeropuerto de Alguaire... Pero faltan dos mejoras imprescindibles: extender el acceso ferroviario desde Vic hasta Ripoll, y por carretera de Berga hasta Bagà.

¿Por qué son imprescindibles?
Hay que hacerlas tarde o temprano para favorecer el equilibro territorial y fijar puestos de trabajo en los Pirineos. ¡Unos Juegos Olímpicos de invierno en el 2022 ayudarían! Serían un potente acicate para atraer recursos, vertebrar y acelerar ese proceso.

¿Y en qué fase está el asunto?
En la de idea... aunque en línea con lo que postula el COI, gran defensor del binomio ciudad-montaña: Barcelona para las ceremonias, el Pirineo para las competiciones.

O Zaragoza-Jaca....
Zaragoza-Jaca tiene rodaje como aspirante... pero Barcelona tiene su potentísima marca, su relevancia cultural, deportiva...

¿Quién decidirá la candidatura oficial?
El COE, en diciembre del 2012: elegirá entre Zaragoza-Jaca o Barcelona-Pirineu: ¡tres años para articular un proyecto sólido!

¿Y qué paso tocará después?
El COI descartará aspirantes en julio del 2014: quedarán cinco candidatos, entre los que elegirá en el 2015 la sede de los Juegos de invierno, a siete años de su celebración.

¿Colaboraría usted en la candidatura Barcelona-Pirineu?
Sí. He asesorado ya la idea. Ya trabajé en la precandidatura de Andorra…

¿No teme que unos Juegos de invierno dañen la belleza natural de los Pirineos?
Es el mayor reto, y podemos afrontarlo con éxito: ¡dimensionemos las infraestructuras huyendo del gigantismo! Hoy son viables unos Juegos de invierno que dejen la mínima huella medioambiental, nada dañinos.

¿Cómo?
Integrando una buena gestión de energía, agua, residuos y materiales de construcción, y construyendo instalaciones polivalentes o meramente temporales. ¡Los principales interesados en preservar la montaña somos los que vivimos en ella y de ella!

¿Una estación de esquí preserva la montaña?
Ya nos ocupamos de que la gente pueda disfrutar de la montaña todo el año, no sólo en invierno... Y nuestra gestión de agua y energía es modélica: esto nos interesa, por costes y por conciencia medioambiental.

¿No sería mejor dejar la montaña tranquila y vacía?
Convertiría los Pirineos en un lugar separado, atrasado, aislado, sin utilidad social... Yo prefiero unos Pirineos que ofrezcan buenos servicios, muy personalizados y preservando el clima de autenticidad.