Protestas en Toronto por la privatización de sus estaciones municipales

Protestas en Toronto por la privatización de sus estaciones municipales

Ivan M  Ivan M » Internacional » Publicado el 2/3/2010
La medida significaría el fin del esquí gratis para gente con menos recursos, y la más que probable subida de precios del forfait. El Ayuntamiento de Toronto maneja dos estaciones en la ciudad, que quiere privatizar para lograr rendimientos económicos. Los aficionados han mostrado su protesta.





El Ayuntamiento de Toronto maneja dos pequeñas instalaciones de esquí situadas en medio de la ciudad: 'Centennial Park Ski and Snowboard Centre', y el 'Earl Bales Ski and Snowboard Centre'. Están situadas en mitad de la ciudad, rodeadas de rascacielos, y aunque no son grandes estaciones, pero permiten que muchos chicos puedan entrenar al salir de la escuela. Además es una manera mucho más económica de probar el esquí, e incluso los aficionados con menos recursos tienen la entrada gratuita. El centro también experimenta una gran actividad en las clases de esquí, ya que mucha gente acude aquí antes de irse a las grandes y más caras estaciones, para dar sus primeros pasos y ver si le puede gustar.

Pero en mitad de esta crisis, el Ayuntamiento ha decidido privatizarlas porque afirma que no puede sostener el gasto de estas dos instalaciones. De su mantenimiento se enccarga el Departamento de Parques, Jardines y, Atracciones, que espera que con su venta pueda ahorrarse este año 179.000 Dólares canadienses, y 536.000 el año que viene.

Pero los clientes y aficionados que acuden a estas pistas no están de acuerdo en la privatización, porque están seguro que eso significará el final de los forfaits gratis para la gente con menos recursos económicos, y la subida de los precios. Además los sindicatos afirman que se eliminarían tres puestos de trabajo fijos, y 10 temporales.

La decisión tardará todavía unas semanas en resolverse, pero lo que los habitantes de Toronto coinciden es que es una perfecta plataforma para crear nuevos aficionados al esquí y snowboard, que luego puedan ir a las estaciones más grandes, y que por tanto éstas deberían apoyar la actual situación.

Apenas quedan estaciones o instalaciones en mitad de grandes ciudades. Estados Unidos tiene un par en la Costa Oeste, y en Europa quedan varias en Moscú, una en Estocolmo y otra en Berlín prácticamente ya abandonada, situada sobre una montaña artificial construida con los restos de los edificios de la Segunda Guerra Mundial.

Earl Bales
La pista del Earl Bales y al fondo los rascacielos de la ciudad de Toronto