Ivan M » Internacional, Doppemyr, Telesilla » Publicado el 25/2/2010
El mismo funcionamiento que hay en algunos aparatos de los Parques de Atracciones, se ha instalado ahora a un telesilla, de manera que la barra de protección baja automáticamente en cuanto la silla avanza unos metros del punto de embarque. El sistema permite que un solo adulto, pueda llevar a cinco niños con total seguridad.
Los nuevos telesillas nada tienen que ver con aquellas viejas sillas de madera sin ningún tipo de comodidad, a las que se le colocaba una cadenita como máxima seguridad. Telesillas desembragables, asientos calefactados y acolchados, capota protectora, y ahora barra de proteccción con reposapies. La factura de la luz tampoco tiene nada que ver ya con los primeros remontes eléctricos!
Tres estaciones de esquí de los Alpes ya cuentan con remontes de este tipo (Rifflsee en Pitztal, Steibis y Schmittenhöhe/Zell am See), al que la barra de protección se le baja automáticamente. Además este telesilla viene con su correspondiente asiento acolchado y calefactado, y con una capota de protección ante los rigores meteorológicos, que en caso de estar cerrada en la base superior, se abre junto a la barra de protección.
El invento es de Doppelmayr, que responde así a la necesidad de dar protección a aquellos esquiadores de menos de 1,25 metros, que hasta ahora sólo podían ser transportados en el remonte con total seguridad, si éste tenía previamente instalado un de seguridad como el magnestick y el niño el chaleco correspondiente que se adhiriese al imán. Además permite que un sólo adulto, pueda llevar a otros cinco niños. Hacer esto suele acarrear problemas de organización para familias, y sobretodo escuelas, que tienen que ir buscando a un adulto al que le puedan 'enchufar' un par de críos, si hay sitio, claro.
El reposapiés se ha puesto en la barra, porque el modelo se basa en el Gampen 8-CLD-B de Serfaus, en el Tirol, que no tiene para apoyar los pies, para que los niños no tuvieran la tentación de tirarse demasiado adelante, con el riesgo de caer, y para que los adultos tuvieran libertad de movimientos. Pero la realidad es que los más mayores se sentían incómodos al no poder apoyar los esquís en ningún lado. Finalmente, se ha optado por añadirlo a la misma barra de protección automática.
Los asientos son de dos colores para asegurarse que cada pasajero se sienta correctamente, ya que el reposapies queda centrado entre las dos piernas para evitar que pueda escurrirse nadie por debajo.
A los seis segundos de dejar la estación de embarque, la barra se cierra automáticamente con sus reposapies. Los usuarios no pueden abrir la protección hasta llegar arriba, que es cuando el mecanismo de bloqueo se libera y se abre automáticamente. Además con este sistema ya no se necesita seguir instalando esas costosas pantallas de LED que se pueden ver en las estaciones superiores de los telesillas de Austria.