El 'leopardo' ghanés que quiere triunfar en Vancouver
Tiene jefe de prensa y sus propios patrocinadores, aunque esté lejos de ser una estrella del esquí. Pero precisamente por eso y por su traje de leopardo, el ghanés Kwame Nkrumah-Acheampong ya ganó la medalla de oro como principal atracción sin que siquiera hayan comenzado los Juegos Olímpicos de invierno de Vancouver.
Nkrumah-Acheampong, de 35 años, padre de dos hijos y nacido en Glasgow pero de nacionalidad ghanesa, será el primer deportista de su país en unos Juegos de invierno. En Ghana no hay montañas ni nieve, pero sí leopardos en peligro de extinción. Por ello, Nkrumah-Acheampong competirá con un traje que simula la piel del felino con la intención de concienciar a la gente y recaudar fondos para ayudar a la conservación de la especie. Y la atención mediática ya la tiene en Courtenay, cerca de Vancouver, donde entrena para los Juegos que comienzan el 12 de febrero. "Es como una historia de Disney que se desarrolla ante nuestros ojos", dice encantado el alcalde de Courtenay, Greg Phelps. En la pequeña localidad se amontonan las cámaras de televisión y los reporteros, que no impresionan al ya famoso esquiador.
"Quería hacer esto y empecé con 29 años. Nunca es tarde para cumplir un sueño, pero la pregunta es: ¿uno está dispuesto a hacer el sacrificio?", se pregunta satisfecho Nkrumah-Acheampong. "Quiero ganar a algún país, quiero que algún otro sea último", señala como objetivo.
Obtuvo su plaza en Vancouver por los puntos logrados en la clasificación de la FIS (Federación Internacional de Esquí) y competirá en la prueba de slalom gigante el 21 de febrero y en slalom el día 27. "Kwame representa el verdadero espíritu de los Juegos, está viviendo un sueño. Se clasificó por sus propios méritos, es un verdadero esquiador, es un verdadero deportista", reivindica Sarah Nicholson, máxima responsable de turismo de la región de Mount Washington, uno de sus patrocinadores, y donde se encuentra Courtenay.
Nicholson, que conoció a Nkrumah-Acheampong en Londres, donde vive el deportista, fue clave para lograr los patrocinadores que pagan el entrenamiento preolímpico del ghanés. Buen acuerdo para el deportista y para la zona, donde con menos focos se preparan también atletas de 16 países. El ghanés, que se entrena tres veces al día, siente que tiene una misión y reclama que le traten con respeto: "Para mí el deporte es algo serio. ¿Por qué no podemos mostrar los africanos que sabemos hacer más cosas aparte de correr rápido y jugar al fútbol?".
Otro curioso antecedente
Nkrumah-Acheampong recuerda al británico Michael Edwards, conocido como Eddie "el águila", que en los Juegos de invierno de Calgary 1988 fue el primer deportista de su país en competir en saltos de esquí. Terminó penúltimo (el último fue penalizado) en las pruebas de trampolín de 70 y de 90 metros, pero se convirtió en el preferido de aficionados y medios.
El corredor quiere construir una pista de esquí de hierba para que jóvenes ghaneses puedan introducirse en este deporte. Nkrumah-Acheampong se considera un conejillo de indias, y que si el ha tardado seis años en conseguir colarse en unas olimpiadas, se puede dar otros diez años más salga otro corredor con posibilidades en el país, y en 10-15 años pueda colocarse entre los 15-30 mejores del mundo. Para muchos, estos planes son muy ambiciosos, pero tampoco le creyó nadie cuando afirmó que lograría una plaza en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
"Quería hacer esto y empecé con 29 años. Nunca es tarde para cumplir un sueño, pero la pregunta es: ¿uno está dispuesto a hacer el sacrificio?", se pregunta satisfecho Nkrumah-Acheampong. "Quiero ganar a algún país, quiero que algún otro sea último", señala como objetivo.Obtuvo su plaza en Vancouver por los puntos logrados en la clasificación de la FIS (Federación Internacional de Esquí) y competirá en la prueba de slalom gigante el 21 de febrero y en slalom el día 27. "Kwame representa el verdadero espíritu de los Juegos, está viviendo un sueño. Se clasificó por sus propios méritos, es un verdadero esquiador, es un verdadero deportista", reivindica Sarah Nicholson, máxima responsable de turismo de la región de Mount Washington, uno de sus patrocinadores, y donde se encuentra Courtenay.
Nicholson, que conoció a Nkrumah-Acheampong en Londres, donde vive el deportista, fue clave para lograr los patrocinadores que pagan el entrenamiento preolímpico del ghanés. Buen acuerdo para el deportista y para la zona, donde con menos focos se preparan también atletas de 16 países. El ghanés, que se entrena tres veces al día, siente que tiene una misión y reclama que le traten con respeto: "Para mí el deporte es algo serio. ¿Por qué no podemos mostrar los africanos que sabemos hacer más cosas aparte de correr rápido y jugar al fútbol?".
Otro curioso antecedente
Nkrumah-Acheampong recuerda al británico Michael Edwards, conocido como Eddie "el águila", que en los Juegos de invierno de Calgary 1988 fue el primer deportista de su país en competir en saltos de esquí. Terminó penúltimo (el último fue penalizado) en las pruebas de trampolín de 70 y de 90 metros, pero se convirtió en el preferido de aficionados y medios.
En los Juegos de Calgary, también en Canadá, la estrella mediática fue Edwards 'the Eagle'. Quizás las ganas de esta otra ciudad canadiense de tener un icono en estos Juegos, ha hecho que los medios de comunicación de Vancouver le sigan allá donde va, encumbrándolo a la fama.
Quizás el ghanés se inspiró en Edwards, porque descubrió su pasión por la nieve como recepcionista de una pista cubierta de nieve artificial en la localidad británica de Milton Keynes. Un año después de calzarse en 2004 por primera vez los esquís, Nkrumah-Acheampong participó en su primera prueba de la FIS en la localidad francesa de Val Thorens. "Era el número 111, el último en competir, bajo una tormenta de nieve. No quería salir, pero tenía que hacerlo. Fui el último, pero luché y sobreviví", recuerda el ghanés, decidido como ya hizo en el Mundial de 2009 a no ser el último e incluso a desarrollar el esquí en su país. "Con el entrenamiento adecuado, un jovén ghanés puede llegar a lo más alto", dice con fe la primera estrella de unos Juegos que aún no han comenzado.El corredor quiere construir una pista de esquí de hierba para que jóvenes ghaneses puedan introducirse en este deporte. Nkrumah-Acheampong se considera un conejillo de indias, y que si el ha tardado seis años en conseguir colarse en unas olimpiadas, se puede dar otros diez años más salga otro corredor con posibilidades en el país, y en 10-15 años pueda colocarse entre los 15-30 mejores del mundo. Para muchos, estos planes son muy ambiciosos, pero tampoco le creyó nadie cuando afirmó que lograría una plaza en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
COMENTARIOS
- 1.- ah, qué buen precio !!!!
: ... - 2.- por cierto tampoco creo q pas grau meto ...
- 3.- creeme q esa zona es poreciosa,muy bonit ...
- 4.- Y con seguro y con la subida del iva se ...
- 5.- Aramón, o como hundir una empresa sin de ...
- 6.- ¡¡Coño otro alarmista!! Sr. Molina: ...
- 7.- Jajajaja. Veo que están entendiendo haci ...
- 8.- No solo eso. Hay una enorme manía con el ...
- 9.- buenas observaciones, pero intentar hace ...
- 10.- #7 Pero si pones solo acceso para person ...
- 11.- Igual lo que quieren es impulsar la esta ...
- 12.- #6 si encima lo que quieren hacer no es ...
- 13.- #5 oye, encantado de dejen cantabria y ...
- 14.- y el rio Pas, y la quesada PASiega, que ...
- 15.- #3 No fastidies!
Pues sí, acabo ...
Listado completo
En la acogedora estación de Val d´Isere se encuentra el PV Balcons de Bellevarde un resort completamente renovado, está orientado al... ver anuncio
Apartamentos seminuevos, primeras calidades, muy bien situados, a 5 minutos de Astun
y Candanchú.
Cocina totalmente equipada dos h... ver anuncio
El ACTIVE HOTEL ALPEN **** con solo dieciocho habitaciones, donde el cliente todavia sigue siendo el rey!
El Active hotel Alpen en T... ver anuncio






