600 personas prueban la alta velocidad en Piau-Engaly

Ivan M » Pirineo francés » Publicado el 25/1/2010
El primer fin de semana del año, en Piau-Engaly se organizó una jornada de velocidad entre los aficionados. Se trataba de alcanzar hacer el recorrido en el menor tiempo posible. Para ello, además de ir equipado con las protecciones correspondientes, un profesional y recordman del mundo fuer asesorando a los 600 participantes.
La estación de esquí de Piau-Engaly, celebró el fin de semana de la velocidad. Se trataba de, por una parte organizar una jornada festiva en el que los participantes podían ver lo rápido que podían ir, pero por otra parte darse cuenta del peligro que representa ir tan rápido por una pista. Muchos participantes quedaron impresionados y fueron conscientes de la peligrosidad.
El Xspeed Tour hizo parada en la estación francesa el fin de semana del 3 al 5 de enero, en unas jornadas soleadas y con mucha nieve. Para el evento se preparo una pista ancha, asegurada con redes a los lados y con una llegada de 300 metros en el frente de nieve de la base. Asesorando a los participantes estaba Xavier Cousseau, record del mundo en monoski, con algo mas de 212km/h. En total fueron 400 participantes el Sábado y 200 el domingo, los que se atrevieron a seguir las indicaciones de Cousseau, y lanzarse pista abajo lo más rápido posible en busca de un buen marcador. Todos, eso si, con su correspondiente casco y protecciones.
Muchos fueron los que bordearon los 100km/h, incluso repetían tratando de ponerse un poquito más arriba a ver si lograban superarse a sí mismos, pero uno de ellos fue el más rápido al alcanzar los 106,82km/h, mientras que la mujer más rápida llegó a los 96,95km/h. También hubo fiesta para los más pequeños, que trataron de emular a los más grandes, y no lo hicieron nada mal!. Una niña llamada Carla de 7 años llegó a los 80km/h, y un niño llamado Theo, consiguió los 68km/h.
Muchos de los participantes se quedaban sorprendidos al ver que se velocidad correspondía registros de más de 85km/h, y se imaginaban qué pasaría si yendo en moto sin casco a esa velocidad, se diesen contra un arbol. Así que viendo la facilidad con que se pueden alcanzar esos registros, muchos se comprometieron a ponerse un casco el próximo día de esquí. Para los que todavía no han podido comprobar la velocidad a la que bajan, la estación adquirió un radar en Diciembre de 2009.