El Pirineo Catalán prepara una Ley de Seguridad en Pistas

El Pirineo Catalán prepara una Ley de Seguridad en Pistas

Ivan M  Ivan M » Catalunya » Publicado el 20/1/2010
El esquí negocia con la Generalitat una norma que sancione conductas incívicas en las pistas. El sector pretende acabar con las prácticas que ponen en peligro la seguridad del resto de clientes. El Gobierno y el sector del esquí iniciarán pronto la redacción de una reglamentación sobre las conductas de esquiadores que permitirá sancionar prácticas de riesgo.





"Con la ley en la mano, estamos atados de pies y manos." Las estaciones de esquí no tienen por ahora autoridad para actuar ante prácticas de riesgo, como el esquí fuera de pistas (detonante de algunas avalanchas este invierno) o descensos temerarios. El director de la patronal catalana de las estaciones (ACEM), Joaquim Alsina, explicó ayer que el plan director del esquí (2006) plantea la creación de un marco normativo que permita incidir en el comportamiento del esquiador.
"Ahora no es posible. Si se detecta una actitud incívica, los pisteros paran el esquiador para advertirle y en algunos casos se puede retirar el forfait, ya que nuestra prioridad es la seguridad."
Y sólo se pueden retirar forfaits si la mala praxis se produce en los remontes, añadió. El responsable de la ACEM aseguró que estas conductas son minoritarias y que no disponen de una reglamentación ni en el resto del Estado ni en Europa.
Sí que está regulado en Andorra, donde se prevé la posibilidad de sancionar alguna práctica, aunque sólo lo hará la autoridad policial. En Cataluña, los Mossos no tienen ninguna ley a la que acogerse, por lo que trabajamos con la Generalitat para establecer un marco de medidas de seguridad activas y pasivas. Este mes ya habrá grupos de trabajo que se encarguen.
La reglamentación cuenta con el apoyo de las principales empresas. El director de la estación de Boí Taüll, Joan Alabau, señaló que las estaciones cierran las pistas con riesgo de aludes, pero no pueden intervenir si un esquiador desciende fuera de pistas.

El peligro de aludes ha sido alto este invierno y la estación han provocado 15 aludes para limpiar la estación. "El temor es que lleguen a las pistas", afirma Alabau, que defiende la regulación del civismo del esquiador. "Cada vez hay más que buscan emociones fuertes ya veces son peligrosas." En Boí Taüll, los pisteros controlan el presunto incívico pero "no pueden prohibir". En cambio, los monitores se han comprometido por escrito a no esquiar fuera de pistas o en pistas cerradas con el mono de profesor.