El Pirineo catalán acaba Navidad con menos forfaits de los esperados
El Pirineo de Lleida cierra las vacaciones de Navidad con un balance positivo, pese a haber vendido un 25% menos de forfaits respecto a las previsiones iniciales. La ocupación hotelera se mantiene y ronda el completo durante el Fin de Año.
El sector atribuye este descenso a la meteorología adversa (lluvia, viento y altas temperaturas) y al estado de la nieve, perjudicada por las precipitaciones hasta finales de año, pero confía en recuperar esquiadores gracias a las nevadas y a las bajas temperaturas que se esperan a partir de hoy.
En genral la satisfacción es moderada en el sector turístico al cierre de la campaña de Navidad. Aunque se han cumplido las previsiones de empleo, la actividad en las estaciones de esquí ha sido un 25% inferior a la esperada. Según el Patronato de Turismo, finalmente se han vendido 150.000 forfaits, 50.000 menos que las previsiones iniciales del sector y una cifra similar a la de hace dos años. Los responsables de las estaciones de esquí atribuyen este descenso, que en algunos casos se sitúa entre el 25 y el 50%, a la meteorología y al estado de las pistas. "Hasta el día 30, la meteorología no acompañó. La lluvia y las altas temperaturas dejaron la nieve en malas condiciones", reconoció un portavoz de Gran Pallars (Port Ainé y Espot Esquí). En cambio, el año pasado las condiciones fueron muy diferentes. "Fue un año excepcional, nevó mucho y desde el principio de la temporada", indicó un portavoz de Baqueira.
Por estaciones, el complejo aranés ha registrado unos 100.000 esquiadores; Gran Pallars, de 25.000 a 27.000; Boí Taüll, de 20.000 a 25.000; Port del Comte, 17.000, y Tavascan, 3.000. Las estaciones esperan mejorar el estado de las pistas con nuevas nevadas. En cuanto a la ocupación, los pronósticos iniciales se han ajustado finalmente a la realidad. Los hoteles del Pirineo y casas de turismo rural de toda Lleida rozaron el pleno entre el 31 de diciembre y el 3 de enero. En cambio, durante los días previos y posteriores, la ocupación hotelera se situó alrededor del 65% en las zonas turísticas, a excepción de la Val d'Aran, que rondó el 90%, lo que supone una media del 75%. El presidente de la Federación de Hostelería, Juan Antonio Serrano, afirmó que el sector está "satisfecho", ya que la ocupación ha sido "buena".
Menos consumo
A pesar de que el mal tiempo ha hecho más daño que la crisis, Serrano dijo que "el gasto medio por persona también ha bajado". Un portavoz de Boí Taüll Resort situó el descenso del consumo, sobre todo en restauración, entre el 4 y 5%. Aunque ayer finalizó la campaña de Navidad, algunas personas, en especial procedentes de la comunidad de Madrid, alargarán las vacaciones hasta el domingo. Esto implica que la ocupación se mantendrá entre 85 y el 100% en los hoteles de Gran Pallars y Boí Taüll.
Andorra aguanta la temporada gracias a los usuarios de proximidad
Las principales estaciones de Andorra se han mantenido estas fiestas en cifras de afluencia similares a las del año pasado gracias a los clientes de proximidad, esencialmente franceses y catalanes. Un público fiel que ha conseguido paliar en gran medida la acusada caída del turismo de nieve británico que se produjo la temporada pasada.
Grandvalira registró una media de 16.000 esquiadores diarios, por lo que calculan que durante estos días han acudido a sus pistas más de 70.000 personas. Una cifra que no es exagerada si se tiene en cuenta que sus instalaciones tiene capacidad para acoger hasta 30.000 usuarios. Vallnord ha registrado una afluencia ligeramente superior a la de la campaña pasada, con puntas de hasta 12.500 esquiadores.
En genral la satisfacción es moderada en el sector turístico al cierre de la campaña de Navidad. Aunque se han cumplido las previsiones de empleo, la actividad en las estaciones de esquí ha sido un 25% inferior a la esperada. Según el Patronato de Turismo, finalmente se han vendido 150.000 forfaits, 50.000 menos que las previsiones iniciales del sector y una cifra similar a la de hace dos años. Los responsables de las estaciones de esquí atribuyen este descenso, que en algunos casos se sitúa entre el 25 y el 50%, a la meteorología y al estado de las pistas. "Hasta el día 30, la meteorología no acompañó. La lluvia y las altas temperaturas dejaron la nieve en malas condiciones", reconoció un portavoz de Gran Pallars (Port Ainé y Espot Esquí). En cambio, el año pasado las condiciones fueron muy diferentes. "Fue un año excepcional, nevó mucho y desde el principio de la temporada", indicó un portavoz de Baqueira.
Por estaciones, el complejo aranés ha registrado unos 100.000 esquiadores; Gran Pallars, de 25.000 a 27.000; Boí Taüll, de 20.000 a 25.000; Port del Comte, 17.000, y Tavascan, 3.000. Las estaciones esperan mejorar el estado de las pistas con nuevas nevadas. En cuanto a la ocupación, los pronósticos iniciales se han ajustado finalmente a la realidad. Los hoteles del Pirineo y casas de turismo rural de toda Lleida rozaron el pleno entre el 31 de diciembre y el 3 de enero. En cambio, durante los días previos y posteriores, la ocupación hotelera se situó alrededor del 65% en las zonas turísticas, a excepción de la Val d'Aran, que rondó el 90%, lo que supone una media del 75%. El presidente de la Federación de Hostelería, Juan Antonio Serrano, afirmó que el sector está "satisfecho", ya que la ocupación ha sido "buena".
Menos consumo
A pesar de que el mal tiempo ha hecho más daño que la crisis, Serrano dijo que "el gasto medio por persona también ha bajado". Un portavoz de Boí Taüll Resort situó el descenso del consumo, sobre todo en restauración, entre el 4 y 5%. Aunque ayer finalizó la campaña de Navidad, algunas personas, en especial procedentes de la comunidad de Madrid, alargarán las vacaciones hasta el domingo. Esto implica que la ocupación se mantendrá entre 85 y el 100% en los hoteles de Gran Pallars y Boí Taüll.
Andorra aguanta la temporada gracias a los usuarios de proximidad
Las principales estaciones de Andorra se han mantenido estas fiestas en cifras de afluencia similares a las del año pasado gracias a los clientes de proximidad, esencialmente franceses y catalanes. Un público fiel que ha conseguido paliar en gran medida la acusada caída del turismo de nieve británico que se produjo la temporada pasada.
Grandvalira registró una media de 16.000 esquiadores diarios, por lo que calculan que durante estos días han acudido a sus pistas más de 70.000 personas. Una cifra que no es exagerada si se tiene en cuenta que sus instalaciones tiene capacidad para acoger hasta 30.000 usuarios. Vallnord ha registrado una afluencia ligeramente superior a la de la campaña pasada, con puntas de hasta 12.500 esquiadores.
COMENTARIOS
- 1.- en Alta algunos son sin barra y sin repo ...
- 2.- Gracias a todos por la respuesta que est ...
- 3.- He visto unas fotos de Kalavrita, en Ski ...
- 4.- Un telesilla sin barra me parece una tem ...
- 5.- todo esto esta muy bien pero tambien lo ...
- 6.- 6002 ...
- 7.- 6001 ...
- 8.- 6000!! No está nada mal... ...
- 9.- #3 Mas sorprendente fue lo de Carlo Jank ...
- 10.- Sois unos engañados.
Como os ... - 11.- Añado: Soy de Barcelona, pero como subo ...
- 12.- en japón apenas hay barras. Los niños se ...
- 13.- Sería lógico que se aplicara a todo vehí ...
- 14.-
IVICA
... - 15.- Pues me parece estupendo, qué queréis qu ...
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