Tres estaciones del Pirineo instalan el Magnestick

Tres estaciones del Pirineo instalan el Magnestick

Ivan M  Ivan M » Andorra, Magnestick » Publicado el 29/9/2009
Son Peyragudes, Gourette y Arcalís, que se convierte en la primera estación de fuera de Francia que adopta este sistema que da más seguridad al transporte de los esquiadores infantiles. Un chaleco reflectante con un imán adhiere al pasajero al respaldo de la silla del remonte. Al llegar a la base superior el imán se desactiva y el esquiador sale normalmente.





Funcionamiento del Magnestick
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A partir de la temporada próxima siete estaciones contarán con el novedoso sistema Magnestick, que da una seguridad extra al transporte de los esquiadores más pequeños en los telesillas. La instalación cuenta con un conjunto de imanes que se colocan en uno o varios respaldos del remonte (pueden llevarlo 3 de los seis asientos o solo uno, al que se adhiere el chaleco imantado que previamente se le ha puesto al niño o niña. En Francia Rossignol está comercializando los chalecos, que apenas pesan 200 gramos, de manera que muchos de estos pequeños esquiadores aprovechan la seguridad que les brinda el imán en la espalda para protegerles ante posibles golpes o caídas. Además los colores vivos y reflectantes hacen su función de seguridad pasiva.

El Magnestick es un sistema independiente de la barra de protección del propio telesilla, de forma que si algún usuario la levanta antes de hora, el imán sigue funcionando hasta que llega a la estación superior, que es cuando se desactiva, y dependiendo del caso, entrega el chaleco.

En el Pirineo lo podremos encontrar este año por primera vez en Gourette, Peyragudes y Arcalís, mientras que en los Alpes está instalado en Valfréjus, La Tania, Courchevel y Méribel-Mottarent. No todos los remontes están equipados con el Magnestick. En general uno o dos remontes lo llevan incorporado. La andorrana, que es la única de fuera de Francia que ha decidido apostar por este sistema, lo ha instalado en el telesilla La Basera.

Magnestick
A esta protección se le empieza a conocer como “tortuga” por su parecido a un flotador de piscina