Vuelve a encallarse el proyecto de ampliación de Grandvalira

Ivan M » Andorra » Publicado el 11/5/2009
Una planta carnívora y una mariposa se comen el proyecto de ampliación de Grandvalira que pretende dejar al dominio andorrano en unos 300 kilómetros de pistas gracias hacia su extensión hacia el municipio de Porta, en Francia y su anexión a la estación de Porte-Puymorens.
La Administración francesa ha vuelto a tumbar el proyecto de ampliación de Grandvalira, al constatar que en la zona de expansión habita la Drosera, un tipo de planta carnívora que se alimenta de insectos y prácticamente sólo existente en esa zona; y es el hábitat de la Bistorte, un tipo de mariposa que vive en el Valle de Carol. El informe advierte además que sería necesario reducir el campo de golf de 9 a 8 hoyos.
Vincent Tassart, Director de Porte des Neiges, el sector francés de Grandvalira, colindante con el de Pas de la Casa, afirma que buena parte del proyecto está en la zona de Xarxa Natura 2000, pero que el objetivo de este proyecto es captar público que no viene hasta esta parte del Pirineo ni en invierno ni en verano, y que por tanto no será competencia para el resto de la zona. Por su parte, el Consejero Delegado de Saetde ya ha afirmado que las intenciones de ampliar el dominio siguen adelante, pese a las dificultades añadidas. También la estación de Portè-Puymorens quiere este proyecto puesto que tal como viene diciendo estos días, sino recibe una inyección importante de dinero, tendrá que cerrar definitivamente sus puertas.
De todas maneras el proyecto se ve muy difícil. Nos el primera vez que se publican informes desfavorables. El año pasado era la falta de agua suficiente para mantener las zonas residenciales y pistas la que impedía la ampliación, aunque después se hicieron modificaciones al proyecto. También se ha tenido que reducir las intenciones iniciales porque atravesaban humedales y zonas de interés medioambiental franceses.
Además gran parte de la financiación de esta ampliación debía llegar con la urbanización de Porta, desde donde partiría un telecabina hasta Porte-Puymorens, que cambiaría el nombre por el de Carlit-Puymorenes para evitar confusiones. Pero tal como está el tema inmobiliario y la crisis actual, se duda mucho que las empresas que se comprometieron pudieran ahora hacerse cargo de las 600 viviendas y 4.600 camas del que consta el proyecto.
Tampoco está muy interesado el Comú d'Encamp, con el 34% de las acciones del Pas de la casa Grau-Roig, puesto que pide que se desarrollen pistas dentro de Andorra (hacia la zona de la Concórdia) y no hacia Francia y ya ha mostrado públicamente su disconformidad a este proyecto que hubiera dejado a Grandvalira con 300 kilómetros de pistas.