Una avalancha ocupó parte de una pista en Luz-Ardiden

Ivan M » Pirineo francés » Publicado el 2/12/2008
El riesgo de avalanchas es muy alto estos días. Prueba de ellos es la reciente invasión de nieve ayer en Sierra Nevada provocada por dos profesores de esquí, y ya mas en el Norte, en el Pirineo francés, el pequeño alud que en Luz-Ardiden llegó a la pista de Caperettes.
EL riesgo de avalanchas de estos días no es patrimonio de ninguna estación. Es obligación de todos los esquiadores el decender sólo por las pistas marcadas, y no saltarse bajo ningún concepto los letreros de prohibición del paso. Al alud provocado ayer por tres esquiadores en Sierra Nevada, se ha de sumar el que este fin de semana ocurrieron la Mongie y en Luz-Ardiden, donde llegó a ocupar parte de una pista.
El primero de ellos ocurrió en la carretera de acceso a La Mongie, donde un alud de nieve bloqueó parte del acceso a las pistas. Ya por la tarde del mismo día y en Luz-Ardiden, otra pequeña avalancha caia sobre una ladera alcanzando parte de la pista Caperettes-Crêtes. Christian Marque, Jefe de Explotación de las pistas, afirma que inmediatamente se activó el dispositivo de alerta, aunque por lo avanzado de la tarde era bastante difícil que hubiera atrapado a algún esquiador.
Ante la falta de testigos que pudieran corroborar que no había nadie bajo la nieve, se movilizaron sondas y el perro de búsqueda (no todas las estaciones disponen de esta valiosísima 'herramienta' animal). También se alertó a los cuerpos de rescate de Gavarnie que vivieron con sus propios perros. El riesgo de alud es alto porque, según explica Christian Marque, el viento provocaba que se hicieran plazas de hielo, que luego caían por su peso. Y es que no siempre el grosor de la nieve es el culpable de un alud. Expertos de Meteo France explican que en momentos de vientos continuos, hacen falta de 40 a 60 centímetros de nieve para provocar una avalancha provocada por la formación de placas de hielo.