Rocío Delgado suma todos los puntos para España en esquí cross

Ivan M » Competición, Copa del Mundo de Freestyle 2010 » Publicado el 20/3/2010
Sierra Nevada pone punto y final al circuito de freestyle con Rocío Delgado y Cynthia Zaragoza a las puertas de las 16 mejores. La francesa Ophelie David y el suizo Michael Schmid levantan el Globo de Cristal.
Si España acabó ayer 17ª en la clasificación final de la Copa del Mundo de freestyle por países no es una casualidad, sino una realidad. La Real Federación Española de Deportes de Invierno le debe ese mérito a una corredora, Rocío Delgado, que ha aportado esta temporada todos los puntos que sus escasos medios le han permitido para evitar que su país fuese el último en la clasificación de 22 naciones, un 'honor' que se lleva Rumanía. Choca que España esté justo por delante de Jamaica, un país sin nieve, a pesar de aquella aventura de bobsleigh en Calgary'88.
A ese nivel, desafortunadamente, se encuentra el deporte blanco español. Y no por falta de interés, voluntad, esfuerzo y sacrificio de mujeres como Rocío Delgado, que hace dos semanas recorrió Europa entera por carretera para llegar a casa desde Noruega.
Ayer, en la tierra que adoptó como suya, esta oscense de nacimiento y granadina de corazón y pensamiento luchó contra sus rivales, contra ella misma y contra las exiguas facilidades que los responsables de la nieve deportiva española ponen en la mesa de su carrera deportiva. Que ella y Cynthia Zaragoza, la otra representante local (invitada por la organización), no entrasen en el corte de la 16 mejores para disputar la eliminatorias finales de la Copa del Mundo de esquí cross es consecuencia directa de una mala planificación, no por la falta de talento de unas corredoras que, sin embargo, no lanzan piedras sobre el tejado federativo a pesar de las circunstancias de jugar en desventaja.
Debut a los 18 años
Rocío cometió «un error técnico en el córner», como ella misma reconoció después de la prueba, y no pudo pasar la ronda de clasificación para pelear en las carreras a cuatro. Se quedó a segundo y medio de estar en la fase de cuartos de final, casi la misma diferencia (1.23) que ella sacó a la vigésima clasificada, su paisana Cynthia Zaragoza, que cumplió el sueño de debutar en la Copa del Mundo a sus 18 años (los hace 19 el abril), una edad que le convierte en una gran promesa si se tiene en cuenta que la propia Delgado tiene 32 años y que la ganadora final del Globo de Cristal, la francesa Ophelie David, segunda ayer en el Tubo de Borreguiles, cumplirá 34 primaveras el próximo verano.
Esos errores como el que citó Rocío, en el esquí cross, una modalidad eléctrica y que no espera a nadie, se pagan. Que se lo pregunten sino a la suiza Fanny Smith, que fue evacuada tras sufrir una tremenda caída que le privó de mejorar el sexto puesto en la clasificación general con el que ha acabado la temporada. Aunque, con todo y ello, 'Chío' vio otro problema en su clasificación: «Un error mío fue en el córner, pero cuando he entrado en la segunda parte, en el plano, notaba que el esquí se quedaba pegado. La nieve no estaba bien. Si el esquí anda y la nieve está rápida, se puede superar ese error. Además, no he sido la única que ha cometido ese fallo en el córner».
El triunfo, para Suecia
Con Rocío y Cynthia ejerciendo como comentaristas de televisión después de su eliminación, la última prueba de la Copa del Mundo de esquí cross, celebrada en Sierra Nevada, siguió su curso hasta proclamar vencedora en damas a la sueca Anna Holmlund. Se impuso en la final a la gala David, quien se llevó la gloria de la Copa del Mundo con cierta relajación, gracias a que su más inmediata perseguidora, la canadiense y oro olímpico en Vancouver, Ashleigh McIvor, fue descalificada en cuartos y perdió cualquiera de las combinaciones matemáticas que le podían convertir en campeona. La ganadora en Granada, Holmlund, ocupó finalmente el tercer cajón del podio en la general.
Tampoco hubo sorpresas en la versión masculina. No había lugar. El suizo Michael Schmid, que al igual que McIvor en féminas se convirtió en el primer campeón olímpico de la historia de esta disciplina, expresó el día anterior sus reticencias a correr. Como otros muchos participantes, tras los entrenamientos del miércoles dijo que no le agradaba la pista. Rocío Delgado lo explicó: «Cuando la vimos el miércoles no nos gustó nada. Intentaron comprimir muchos saltos y muchas cosas en muy poco espacio, pero luego la han trabajado muy bien y hoy -por ayer- estaba mejor».
Schmid hizo acto de presencia y con aparente facilidad dominó las tres carreras de la fase final para poner el broche de oro a una temporada redonda que a sus 25 años le hace pasar a la historia del esquí cross por su doblete: Juegos Olímpicos y Copa del Mundo. Pasarán cuatro años para que alguien -o él mismo- pueda repetirlo.
Francia y Suiza, dos países vecinos y 'dueños' de gran parte de los Alpes, dominan el esquí moderno, el esquí que por su espectacularidad televisiva puede desbancar algún día al 'papá' alpino en el gusto de la masa. Una masa que, por ahora y vistas las gradas ayer, tiene poco de española.