Búsqueda suspendida: la Gendarmería descarta encontrar con vida a los montañeros

Búsqueda suspendida: la Gendarmería descarta encontrar con vida a los montañeros

chamado  chamado » Montañismo, Desaparecidos, navarros, gerdanmeria, suspendida, búsqueda » Publicado el 25/2/2010
El equipo de rescate suspende la búsqueda de los cuerpos.






Sin avances después de tres días, la búsqueda de los montañeros pamploneses Armando Nieto Lacunza y Alfonso González Rey, ambos de 47 años, quedó suspendida ayer de forma indefinida en el Pirineo francés. "No hay prisa ni por qué poner en riesgo a los profesionales: buscamos dos cuerpos". El capitán de los gendarmes, Juan Companie, resumía así las dos razones por la que el dispositivo ya no regresará hoy a Lescun.

Han pasado más de 72 horas desde que desaparecieran los montañeros y no se ha encontrado indicio alguno de ellos. Las condiciones meteorológicas adversas -hoy empeoran- también impiden un rastreo preciso del monte, y supone exponer a los equipos de rescate a una situación de riesgo. Además, la avalancha donde se cree que están sepultados tiene tal profundidad (en algunas zonas hasta 6 metros) que hace inútil el rastreo clásico con sondas.

"Para nosotros es una decisión difícil, y para la familia frustrante y dolorosa, pero conocen y practican la montaña, y saben el riesgo al que nos hemos expuesto, hemos trabajado en condiciones de mucho peligro", añadía el gendarme. A partir de ahora, la familia decidirá si podría seguir la búsqueda por su cuenta.

Por su parte, el helicóptero de Protección Civil también podría regresar algún día en el que exista buena visibilidad y no sople el viento, para batir con mayor precisión las cumbres, las paredes y los corredores, algo que no ha podido hacer estos días. De esta manera, se exploraría también la posibilidad de que los montañeros sufrieran una caída desde una falla debido al viento. Los bomberos locales continuarán acercándose, aseguró Companie, y las prácticas de montaña de la Gendarmería, se harán ahí.

No obstante, y salvo que se descubra alguna evidencia (entonces se retomaría un rescate masivo), Companie ya dejaba caer que habrá que esperar a que el manto de nieve disminuya con la primavera para poder dar con los dos montañeros desaparecidos.

Una treintena de personas:

La decisión de suspender la búsqueda llegaba el día con mayor número de efectivos en el pico. 16 profesionales de bomberos y gendarmes, ayudados con dos perros, y 13 amigos y familiares de los montañeros. Entre ellos, cuatro hermanos de los desaparecidos, los alpinistas navarros Mikel y Ángel Zabalza, Fernando Belzunce y Santi Navarro, y el alavés Richar Manubel (bombero en Alsasua y que se unió al grupo en Candanchú al conocer su destino).

Foto: Jose Carlos Cordovilla

A las ocho y media de la mañana, los montañeros navarros ya emprendían la marcha a pie hacia la zona próxima al valle de Anaye, donde el martes se detectaron unas huellas que terminaban en un alud de 150 metros de largo, 80 de ancho en su base y con profundidades de 3 y hasta 6 metros, situado junto a otras avalanchas, a unos 1.500 metros de altitud.

Una hora después se sumaban los gendarmes y bomberos franceses en helicóptero. Durante toda la mañana, peinaron tres veces con los perros las avalanchas, trabajando en hileras y señalizando las áreas, pero las sondas que introducían en la nieve ni los dos perros de avalancha localizaban indicios.

Joan Griso Belber, bombero barcelonés de 51 años que trabaja en Francia, explicaba que en la ladera noroeste, donde se localizaba la avalancha, había "mucho viento" para trabajar y que sus labores no daban resultados. Metíamos sondas de dos metros y medio y no tocaban fondo. Introducíamos otras de 5 y tampoco. La hipótesis es que están debajo, que la avalancha les sorprendió bajando.

Y resumía la búsqueda de estos días: En total han sido 10 horas de vuelo de helicóptero, que son muchas horas. Allí se trabaja en condiciones muy difíciles, las crestas tienen mucho viento, contaba al bajar a la base.

A las doce del mediodía llegaban varios familiares y amigos de los desaparecidos en dos vehículos. Nacho, hermano de Alfonso, contaba entonces que la búsqueda se estaba llevando bien. Nos parece adecuada, se está llevando de una forma muy profesional. Si ellos buscan ahí será por algo, ellos son los que tienen los medios.

Preguntado si tenían esperanzas de encontrar a los montañeros con vida, respondía: ¿Esperanza? Las que ellos nos dan. Y reemprendía la marcha para sumarse a la búsqueda y rastrear las faldas del monte.

Más arriba, en la zona de la avalancha, y a pesar de que los dos montañeros no llevaban el sistema de localización en caso de aludes (ARVA), los equipos de rescate continuaban con sus aparatos en función receptora, por si podían captar alguna señal de dispositivos como el ipod o teléfonos móviles. Y miraban por la misma zona del día anterior porque, según explicaba Juan Companie, el rastro puede tardar muchas horas en subir a la superficie para que los perros lo detecten.

Ninguno de los medios arrojó resultados. A las tres de la tarde, con el cielo cubierto por las nubes y el viento arreciando, el equipo regresó a la base.

Ibán a escalar:

Dentro de las distintas hipotésis que barajaban los cuerpos de rescate que buscaban a los dos montañeros navarros, la de que ambos quisieran practicar durante unas horas la escalada invernal, más que la de realizar una salida montañera al uso o una travesía con esquís, cobra fuerza según han pasado las horas.

Con el material que sabemos que llevaban y el itinerario que, al parecer, siguieron hay muchas probabilidades de que los dos montañeros salieran el domingo con la intención de practicar la escalada por alguno de los corredores del monte Billare, apuntaba uno de los participantes en la búsqueda que se realizó ayer.

Una versión que algunos montañeros que conocen bien la zona ven muy verosímil al conocer la última zona en la que se ha centrado la búsqueda: una inclinada ladera de la vertiente noroeste del Billare (2.309m).

Un lugar situado bajo una zona en la que existen varios corredores atractivos para los amantes de la escalada y alejada del fondo del valle de Anaye, itinerario por donde normalmente ascienden esquiadores y montañeros que quieren subir al Anie (2.504m) o a la Mesa de los Tres Reyes (2.421m).

Parece ser que Alfonso González Rey y Armando Nieto Lacunza, en su salida del pasado domingo, llevaron en su mochila cuerdas, arneses y piolets técnicos de escalada (más cortos y curvados que los de travesía o clásicos). Además, en principio, parece que tampoco utilizaron en su salida ni raquetas de nieve ni esquís, elementos necesarios para una salida cómoda a pie por un terreno nevado.

Fuente:http://www.diariodenavarra.es