Todo empezó el
viernes día 11 de Abril en el aeropuerto del Prat cuando a las 9 de la mañana nos reunimos delante de la puerta de facturación de Usa Airways los
5 integrantes del viaje:
Rubén González, Vanesa Estrada, Aleks Sanz, Fabita y Kylian Castells (el que os escribe).

Los 4+1 componentes del viaje.
Después de unos pequeños problemas con la facturación de las maletas sólo faltaba esperar hasta las 12:10, hora a la que salía nuestro vuelo hacia Philadelphia. ¡Ya estaba todo listo para volar!
El primer viaje fue bastante bien, además el avión no iba del todo lleno, así que pudimos estar bastante cómodos mirando alguna que otra peli. Eso sí, fuimos todo el trayecto bastante nerviosos por ver lo que nos esperaba al llegar.
A la llegada a Philadelphia, un par de horas por el aeropuerto, flipando ya con los yankis, comimos algo y allí fue donde llego el primer mini percance del viaje: una hora de retraso para embarcar y luego dos horas parados en el avión en medio de la pista por diferentes problemas. En definitiva llegábamos a Los Ángeles a las 23 horas de la noche, es decir, a las 7 de la mañana hora española, lo que traducido y hablando claro viene a ser casi un día entero de viaje.
Estábamos muy cansados, por lo que después de un par de llamadas nos vinieron a buscar al aeropuerto con un shuttle del hotel y en una hora estábamos en la cama dormidos como un tronco.

Qué guapos salimos con Vanesa.
Al día siguiente, sábado, nos levantamos, desayunamos y fuimos a buscar la pedazo de autocaravana que teníamos reservada. ¡¡FLIPASSSSSSSSSS!! Vaya vehículo chaval, ¡eso sí que es una autocaranava!

10 metros de... ¿autocaravana?

A partir de allí a hacer el turista por Los Ángeles. Primero en Santa Mónica, un sitio flipante, gente de muchísima pasta, mogollón de tiendas, cochazos por todos sitios, y la tienda Mac desde la que os
escribí el otro día entre otras muchas cosas.

El día 13 por la mañana bajamos a la playa, a Venice Beach a hacer un poco el guiri, a bañarnos, a jugar al voley y a hacer unas fotillos por ahí. También aprovechamos para hacer unas comprillas, que hay cosas que molan y, comó no, visitamos Hollywood y Beverly Hills.

¡Así no hay miedo!
Y ahora ya para la montaña, un par de días o tres en
BEAR MOUNTAIN, a andar que hay muchas ganas ya, pero eso os lo cuento otro rato.

Saludos, Kylian.