Genteeeeeeeeeeeeeeee!!!!!! Aquí estoy de vuelta para contaros los sucesos acaecidos durante mi estancia, jajajajajaj!!!
Lo de que me perdieron la tabla, ya lo sabéis, así que me lo voy a saltar. Llegué a los 2 Alpes en un bus, esperando que alguna alma amable y contenta por mi llegada me fuera a buscar a la parada, pero ja! Ríete tú! Menos mal que una habla francés y allí me teníais preguntando por los 2 alpes, dónde quedaba el hotel. Pero en fin; lo encontré.
El primer día estuvimos de relax, comprando cosillas, yendo a la pisci, etc. Más que nada, porque no teníamos forfait! Descubrí ese día que la comida del hotel causaba estragos entre los asistentes, jijijijiji!!! Pero bueno, mejoró un poco con los días. Y si no que se lo digan a Rober, lo bien que le olía la tartiflette, o a nuestro camper Charlie, lo bien que comió esos días, jajaja!!
El segundo día, empezó lo bueno. Subimos a pistas! Por el teleférico se me encogía el corazoncito de pensar que todas esas montañas verdes que atravesábamos, en invierno eran largísimas pistas donde ripar sin parar, pero tengo que decir que arriba, cuando llegamos al glaciar, era mucho mejor de lo que esperaba.
El park, INMENSOOOO!!!! Había para todos los gustos y todos los niveles. Eso sí, consejo de croqueteam gold member: no subáis nunca antes de las 10 por esa zona, porque las caídas sobre el duro hielo son mortales Y las pistas en general, un poco heladas a primera hora, pero en buenas condiciones y con nieve, sobre todo una hermosa loma donde hicimos fuera de pista uno de los días, gracias al paquetón caído la noche anterior.
A pesar de eso, me di cuenta el primer día y lo confirmé el segundo, que la estación no me gustaba por una sencillísima razón: los remontes son ASESINOOOOOOSSS!!!!! Ah! Sí! No exagero nada! Lobo se cayó saliendo de una silla, Rober se torció el tobillo en el mismo remonte y yo, tuve el accidente más espectacular que os podáis imaginar subiendo con una percha. Ya sabéis que las perchas y yo no somos muy amigas, pero esta en especial, ME TENÍA MANÍA!! Y era grande un rato, la condenada!
El miércoles llegó mi tabla, con mis protecciones, etc. pero ya era tarde! El daño ya estaba hecho y yo tenía pupa… Aún así, no dejé de subir ni un día, a cabezona ya sabéis que me ganan pocos (o ninguno…). Aquí me tenéis con mi super-compi de ripe, Aira, desafiando un borde del glaciar.
Yo me hice daño el martes = visita al médico. Cuando llegué Sandra ya se había caído, pero el miércoles volvió a caer = fuimos con ella al médico. Para completar, Lobo se cayó el jueves = otra vez al médico. Los pisteros ya me saludaban al verme, porque sabían que al final del día aparecería yo con algún accidentado… Esos días me convertí en el tradu-médico del pupas-club o algo así.
Hizo un tiempo maravilloso e hicimos un montón de cosas por las tardes: tiro con arco, mountain, indo, cama elástica, bobsleig (sobre todo os recomiendo este, vaya risas!!!), … Eso sí, otro consejo: no os dejéis convencer cuando os digan: “venga una siestecilla después de comer y hacemos algo después”. JAMAS!! Ni se os ocurra, tened en cuenta que los franceses comen a las 12 y a las 6 cierran casi todas las actividades. Nosotros comíamos a las 3, y ya os podéis imaginar el resto.
También hicimos un par de excursiones a Venosc, un pueblecito de artesanos que bien merece un paseo. Una de las excusiones bajamos al valle a pie, una pasada!
Aunque éramos poquitos y he echado de menos a much@s esa semana, me lo he pasado genial! Como cada vez que me apunto a alguna con vosotr@s, jejejej!!