
El esquí es una cosa complicada, todos lo sabemos, por eso no está de más simplificar y tratar de centrarnos en términos lo más fáciles posibles. En los cursos que impartía para los guías de la Escuela Catalana de Alta Montaña, todo giraba alrededor de dos conceptos: aliarse con la fuerza de la gravedad y, una vez que estamos en equilibrio, simplemente, poner presión y quitar presión a los esquís. Así de simple.
En el esquí moderno, durante el desencadenamiento del viraje, es crucial proyectar las masas del cuerpo hacia el interior de la nueva curva. En ese delicado momento en el que nos “lanzamos” a la máxima pendiente, la clavada de bastón juega un importante papel tanto para llevar a cabo el gesto con el suficiente dinamismo como para equilibrarnos.
Las espinillas (la zona de las tibias que da contra la lengüeta de la bota) son una de las partes del cuerpo más recurridas por casi todo el mundo a la hora de dar algún consejo. Siempre se dice "aprieta en las espinillas" y la verdad es que el truco suele funcionar. Sin embargo, apretar en las espinillas no es un fin, no es un gesto técnico, sino un truco que, en mi opinión, no debería de enseñarse sin explicar al alumno el porqué de éste, cual es su propósito verdadero y cuáles son sus consecuencias.

Las semanas anteriores hemos hablado de pensar en nuestro centro de gravedad en la pista y en los baches, pero si hay un lugar donde realmente resulta interesante centrarnos en nuestro centro de masas, es en el fuera de pista, pues el terreno inestable que pisamos no nos permite equilibrarnos tan fácilmente como sobre una superficie dura.

El otro día hablábamos de uno de los beneficios de concentrarse en el centro de gravedad al esquiar en la pista; hoy vamos a ver que esto también puede ayudarnos en otras circunstancias. El caso mejor conocido por todos es, obviamente, el de los baches, donde el terreno irregular nos obliga a tratar de permanecer equilibrados por encima de cualquier otra cuestión técnica. Como de baches, absorción y equilibrio hemos hablado ya bastante en este blog, hoy nos fijaremos en uno de esos detalles que diferencian a los baches modernos de la técnica tradicional: el cambio por rolido de los pies, en lugar del bien conocido cambio por pivotameinto.
Hoy día, casi todos los entrenadores y las escuelas del mundo están de acuerdo en que una posición alta es más funcional que una excesivamente flexionada. Al margen de las diferentes interpretaciones que se puedan hacer sobre esto y de los diversos grados de flexión que realmente adoptemos en las distintas fases de un viraje, lo que sí está claro es que la sensación que experimentamos cuando vamos centrados sobre los esquís es la de que vamos, por así decirlo, “altos” y, por la misma razón, buscar esa impresión nos reportará buenos beneficios. Veamos el porqué de ello.
A petición del JEFE me dejo caer por aquí con un articulillo sobre técnica, no sin antes pedir disculpas a los sufridos y fieles lectores por mi ausencia de varios meses (la cosa está muy mala y he tenido muchos líos y trabajo). El artículo en el que estaba interesado Pepe trata sobre el derrapaje, por supuesto controlado, en la técnica moderna de competición. Ron LeMaster, del que ya hemos hablado en repetidas ocasiones en este blog, lo explica extraordinariamente en este artículo que vengo a comentar: Skid with finesse to be fast.
El evento audiovisual de freeski más importante de la península
Art03 nos acerca al mundo del freestyle de la mano de los mejores esquiadores de la España y Andorra: cómo son, qué piensan, cómo viven, qué música escuchan y cómo se relacionan estas estrellas indiscutibles del freestyle.
La proyección se llevará a cabo en el Espacio Movistar del Forum de Barcelona el próximo sábado 2 de diciembre a partir de las 22h.
El hielo, ése al que casi todo el mundo le teme por la sencilla y equivocada razón de que casi todo el mundo dice que es difícil. En este articulillo vamos a intentar desmitificar esta “cuasi” superstición, con objeto de ayudar a los menos experimentados.
Seguimos hablando de la técnica de baches, aunque para esto, ja, ja, quizás sería más adecuado visitar el blog de Robert Puente, nuevo colaborador de Nevasport que estuvo en el Equipo Nacional, participando en pruebas de la Copa de Europa y del Mundo y que atesora, entre otros títulos, varios campeonatos nacionales. En fin, mientras nuestro amigo se decide a publicar sus trabajos sobre freestyle, nosotros seguiremos aportando nuestro modesto granito de arena. La semana pasada hablaba de las razones por las cuales es mejor bajar los baches con los pies más juntos; hoy, le toca a uno de los elementos más importantes y controvertidos de las bañeras: la absorción.

La semana pasada hablábamos de simplificar a la hora de explicar qué hacemos al esquiar, y decíamos que basta con poner presión y quitar presión para llevar a cabo multitud de gestos muy complejos. Bien, hoy toca extendernos un poco más sobre cómo se regula esa presión de la que hablábamos.

