
El esquí es una cosa complicada, todos lo sabemos, por eso no está de más simplificar y tratar de centrarnos en términos lo más fáciles posibles. En los cursos que impartía para los guías de la Escuela Catalana de Alta Montaña, todo giraba alrededor de dos conceptos: aliarse con la fuerza de la gravedad y, una vez que estamos en equilibrio, simplemente, poner presión y quitar presión a los esquís. Así de simple.

