Candanchú y su nieve 1943
Hoy os traigo una pequeña joya, hace unos días publicamos un articulo sobre un insigne jacetano; D.Juan Lacasa Lacasa. Como ya comente en su momento, éste caballero publico durante toda su vida una extensa serie de artículos sobre Jaca, sus alrededores y como no, la estación de Candanchú...
Hoy os traigo una pequeña joya, hace unos días publicamos un articulo sobre un insigne jacetano; D.Juan Lacasa Lacasa.
Como ya comente en su momento, éste caballero publico durante toda su vida una extensa serie de artículos sobre Jaca, sus alrededores y como no, la estación de Candanchú.
He hecho una pequeña recopilación de los que a mi parecer son mas interesantes desde el punto de vista informativo en cuanto a curiosidad pero por supuesto y yo casi diría que en primer lugar desde el punto de vista emotivo.
El Sr. Lacasa es capaz de transmitirnos con sus palabras desde el tacto de la nieve en sus diferentes estados a una variedad casi interminable de sentimientos que despertaban en su corazón paisajes, momentos o acciones concretas de estas tierras.
Espero que los disfrutéis tanto como yo, estas hermosas palabras que los que amamos la nieve y la naturaleza sabemos apreciar como si de un buen vino fuera, saboreándolas una a una. Aquí tenéis el primero de esta serie, en estos días cuando ya el calor nos agobia esta nieve virtual nos ayudara a sobrellevar el largo y cálido verano.
La guerra, que suprime tantas cosas, nos ha hecho abandonar un poco ese paraíso próximo, que tenemos olvidado. Cuando aún quedan por ahí carteles del gran turismo exótico, playas de canela, ciudades con ruleta, montañas gris y blanco, habrá gentes que ignoren nuestras pistas fantásticas, sobre las que se habla en los bares de Bilbao, en los despachos de Barcelona y en las peñas bien (algo hay que llamarlas) de tantas capitales.
La nieve está allí como siempre; primaveral casi ya en este Marzo, nieve de seda y de cristal, no aquella nieve algodonosa de Noviembre, que fue un artículo único adelantándose a los acontecimientos. Lo de ahora es la nieve preparada para el deslizamiento elegante, y para el vértigo, para la huella fugaz y para la foto instantánea.
Una nieve amable y amiga, taza lejana de la nieve de dramón convencional decimonónico y de la nieve sucia de las ciudades.
Sí, amigos, es preciso vencer a la pereza propia y a la pereza de los autos reumáticos y domingueros, y llegar a las cumbres vecinas. Puede irse en gran plan elegante: vagón-cama, hoteles, aperitivo y poker, o en el plan austero y sencillo: refugios, botas prontas, fiambrera y buen humor. O en el simple plan curioso de llegar, ver y volverse. La nieve lleva entre nosotros ya quince años de moda y sería terrible que se pasase, como una corbata cualquiera, sin haberla estrenado.
Hubo un tiempo lejano en que la nieve nos lo pareció todo: skiar hasta la embriaguez y después morirse. Era cuando creímos buenos los días peores, y en que nos resultaba artrítico y despreciable todo el que no viniera.
Era el tiempo precursor y estupendo en que todo el mundo era novato y en que los jóvenes de buen corazón se detenían para auxiliar a infelices jóvenes que no sabían ajustar sus ataduras. Era un tiempo rosa y esperanza, era el tiempo feliz del «Venga Horizonte». Era cuando estudiábamos primer curso en la carrera del ski y nos consumía la impaciencia de la reválida.
Hemos ido dándole vueltas al camino y quisiéramos detenernos un poco: parar el tiempo, frenar su ritmo enloquecido, gustar sin prisa el sabor maravilloso de la montaña blanca, pasar la mirada por las cimas agudas, hacer parar el Sol en el Poniente irisado y elaborarnos una montaña suave y hacedera, una montaña para familias.
Al llegar a este punto de la película puede el director presentar un calendario que abandona al viento sus hojas: 1930, 31... 43. Estas líneas que eran para recordar a todos la nieve, como se recuerda la obligación de aquella visita ineludible que vamos retrasando, resultan un leve movimiento personal retrospectivo. Y cuando decimos que la nieve se marcha, es que nos marchamos nosotros. Hay demasiada proximidad desde el deporte a la nostalgia.
Pero no importa; leímos, ya hace tiempo también, que la vida comienza mañana, y mañana es domingo. Por eso, dejaremos a los lectores del PIRINEO de papel con su pequeña dosis de melancolía y nos iremos, con la sonrisa y cierta caradura, al Pirineo de piedra con asfalto de armiño. Allí están los hoteles y los concursos; allí están los amigos y allí están el ayer, y este minuto transeúnte y el grave tiempo del mañana incógnito. Lector querido, me decepcionaría no encontrarle mañana en Rioseta.
JUAN LACASA LACASA
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*Toñín comenzó como profesor en la Escuela Española de Esquí en Cadanchú en 1960
*Curso Nacional de Auxiliares de Monitor en Candanchú, con Eduardo Roldán 1969
*Candanchú y su futuro. 1969
*Candanchú 5 enero 1969 Cumbres por: Julián Montal
Aprovechando este articulo, os invito a todos los amantes de la historia del esquí a visitar el blog de Retro-ski.
En Retro-ski, podréis encontrar un gran número de historias, fotos y anécdotas antiguas sobre el esquí y sus protagonistas, así como una de las mayores recopilaciones de Posters que se puedan encontrar en Internet de la mano de nuestros compañeros Pedro Maia y Raulasturias.
Como ya comente en su momento, éste caballero publico durante toda su vida una extensa serie de artículos sobre Jaca, sus alrededores y como no, la estación de Candanchú.
He hecho una pequeña recopilación de los que a mi parecer son mas interesantes desde el punto de vista informativo en cuanto a curiosidad pero por supuesto y yo casi diría que en primer lugar desde el punto de vista emotivo.
El Sr. Lacasa es capaz de transmitirnos con sus palabras desde el tacto de la nieve en sus diferentes estados a una variedad casi interminable de sentimientos que despertaban en su corazón paisajes, momentos o acciones concretas de estas tierras.Espero que los disfrutéis tanto como yo, estas hermosas palabras que los que amamos la nieve y la naturaleza sabemos apreciar como si de un buen vino fuera, saboreándolas una a una. Aquí tenéis el primero de esta serie, en estos días cuando ya el calor nos agobia esta nieve virtual nos ayudara a sobrellevar el largo y cálido verano.
“Candanchú y su nieve , 6 de marzo de 1.943”
La guerra, que suprime tantas cosas, nos ha hecho abandonar un poco ese paraíso próximo, que tenemos olvidado. Cuando aún quedan por ahí carteles del gran turismo exótico, playas de canela, ciudades con ruleta, montañas gris y blanco, habrá gentes que ignoren nuestras pistas fantásticas, sobre las que se habla en los bares de Bilbao, en los despachos de Barcelona y en las peñas bien (algo hay que llamarlas) de tantas capitales.
La nieve está allí como siempre; primaveral casi ya en este Marzo, nieve de seda y de cristal, no aquella nieve algodonosa de Noviembre, que fue un artículo único adelantándose a los acontecimientos. Lo de ahora es la nieve preparada para el deslizamiento elegante, y para el vértigo, para la huella fugaz y para la foto instantánea.
Una nieve amable y amiga, taza lejana de la nieve de dramón convencional decimonónico y de la nieve sucia de las ciudades.
Sí, amigos, es preciso vencer a la pereza propia y a la pereza de los autos reumáticos y domingueros, y llegar a las cumbres vecinas. Puede irse en gran plan elegante: vagón-cama, hoteles, aperitivo y poker, o en el plan austero y sencillo: refugios, botas prontas, fiambrera y buen humor. O en el simple plan curioso de llegar, ver y volverse. La nieve lleva entre nosotros ya quince años de moda y sería terrible que se pasase, como una corbata cualquiera, sin haberla estrenado.
Hubo un tiempo lejano en que la nieve nos lo pareció todo: skiar hasta la embriaguez y después morirse. Era cuando creímos buenos los días peores, y en que nos resultaba artrítico y despreciable todo el que no viniera.
Era el tiempo precursor y estupendo en que todo el mundo era novato y en que los jóvenes de buen corazón se detenían para auxiliar a infelices jóvenes que no sabían ajustar sus ataduras. Era un tiempo rosa y esperanza, era el tiempo feliz del «Venga Horizonte». Era cuando estudiábamos primer curso en la carrera del ski y nos consumía la impaciencia de la reválida.
Hemos ido dándole vueltas al camino y quisiéramos detenernos un poco: parar el tiempo, frenar su ritmo enloquecido, gustar sin prisa el sabor maravilloso de la montaña blanca, pasar la mirada por las cimas agudas, hacer parar el Sol en el Poniente irisado y elaborarnos una montaña suave y hacedera, una montaña para familias.
Al llegar a este punto de la película puede el director presentar un calendario que abandona al viento sus hojas: 1930, 31... 43. Estas líneas que eran para recordar a todos la nieve, como se recuerda la obligación de aquella visita ineludible que vamos retrasando, resultan un leve movimiento personal retrospectivo. Y cuando decimos que la nieve se marcha, es que nos marchamos nosotros. Hay demasiada proximidad desde el deporte a la nostalgia.
Pero no importa; leímos, ya hace tiempo también, que la vida comienza mañana, y mañana es domingo. Por eso, dejaremos a los lectores del PIRINEO de papel con su pequeña dosis de melancolía y nos iremos, con la sonrisa y cierta caradura, al Pirineo de piedra con asfalto de armiño. Allí están los hoteles y los concursos; allí están los amigos y allí están el ayer, y este minuto transeúnte y el grave tiempo del mañana incógnito. Lector querido, me decepcionaría no encontrarle mañana en Rioseta.
JUAN LACASA LACASA
*Toñín comenzó como profesor en la Escuela Española de Esquí en Cadanchú en 1960
*Curso Nacional de Auxiliares de Monitor en Candanchú, con Eduardo Roldán 1969
*Candanchú y su futuro. 1969
*Candanchú 5 enero 1969 Cumbres por: Julián Montal
Aprovechando este articulo, os invito a todos los amantes de la historia del esquí a visitar el blog de Retro-ski.
En Retro-ski, podréis encontrar un gran número de historias, fotos y anécdotas antiguas sobre el esquí y sus protagonistas, así como una de las mayores recopilaciones de Posters que se puedan encontrar en Internet de la mano de nuestros compañeros Pedro Maia y Raulasturias.
3 Comentarios Escribe tu comentario
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Tío Juanjo, no se si me gusta más el artículo de Juan Lacasa o tu introducción.
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Pedazo de documento juanjo , fenomenal . Un día te dije que nos veriamos en Jaca , bien , pronto ire y te llevaré unos periodicos muy antiguos para que rescates lo que te parezca oportuno , esto son cosas con un valor incalculable para todos nosotros hoy en dia ( por lo menos para mi ) .
Gracias por tu trabajo -
Muy bonito, debía ser un gran esquiador además de amante de su tierra
Envíanos tus reportajes o noticias a desdejaca@nevasport.com y te los publicaremos
Así era Candanchú en los años 50:
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COMENTARIOS
- 1.- Muy buena estación, pequeña pero variada ...
- 2.- lo unico ke en verao odian acer algo par ...
- 3.- #10 Vaya hombre, sí que fue mala suerte ...
- 4.- #11 Pues para mí fue el mejor día de la ...
- 5.- #12 Si queréis que os pase alguna en gr ...
- 6.- #13 Un placer haber compartido bajadas ...
- 7.- buen dia!!! el proximo año mas y mejores ...
- 8.- Tienes varias fotos para enmarcar, repor ...
- 9.- Ni el sábado fue tan malo, ni el domingo ...
- 10.- Nosotros estuvimos el sábado... y nos hi ...
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