El Padre Esteban de Jaca y nuestra primera comunión

Carlos H » Recuerdos de Jaca » Publicado el 11/5/2006
Se que es un portal de Nieve, pero os ruego que permitáis estas historias que a los de mi edad les traerán preciosos recuerdos de su infancia. Si me lo permitís esta historia está dedicada a Blankita (La perrita de Juanjo), y a todos los animales del mundo, que tanto tienen que enseñarnos...
Se que es un portal de Nieve, pero os ruego que permitáis estas
historias que a los de mi edad les traerán preciosos recuerdos de su
infancia.
Si me lo permitís esta historia está dedicada a Blankita (La perrita
de Juanjo), y a todos los animales del mundo, que tanto tienen que enseñarnos. Pues de quien hablo fue un puntal de Jaca, franciscano, y como San Francisco, mi santo favorito, me enseñó muchas cosas, sobre todos los
seres que nos rodean y la propia vida.
RRRIIINNNNGGGGGGGGGG...
-Mamá: Carlitossssssssssss, abre la puerta, ve a ver quien
llama.
-Yo: Voy mamá.
Como no llego al agujero de la puerta, cojo una silla del hall de
entrada y me subo. El agujero es muy grande, con rejitas como de oro, con
formas muy bonitas y como una naranja de gordo. Aparto la tapa, que también
es muy bonita y tiene una bolita para agarrarla y moverla hacia un lado o
otro lado (es sábado, estamos a finales de Octubre de 195
-Yo: Mamá ¡¡¡Es el padre Esteban!!!
- Mamá: Corre abre la puerta.
Abro y ahí está, el "Padre Esteban" (un franciscano barrigón), gordito
(como el botijo que siempre me mandaba mamá por agua a la fuente del jardín,
de la plaza Unión Jaquesa).
Casi no se le ve la cara, lleva la barba muy grande blanca y mucho
bigote, Tiene una tripa que parece un globo de esos que salen en las fotos
del ABC ( es el periódico que entraba en casa siempre, a papá le gustaba
mucho), trae una cesta en la mano de níscalos y en la otra, un cacharro de
esos de tirar agua bendita a las habitaciones.
Ante mi el Padre Esteban, toda una mole de cariño , dulzura y amor. Tenía
un traje marrón y una cuerda muy gorda en la cintra, tenía ganas de decirle
que me la regalara, pero nunca me atreví. Yo pensaba, Jaca no estaría
completa, sin el Padre Esteban.
-Padre Esteban: Hola "Chiqui" -la llamaba como papá-
- Mamá: buenos días Padre Esteban -mi Madre sale limpiándose las manos en el delantal-
- Padre Esteban: Mira te he traído unos Niscalitos para que nos hagas a Perico y a mi. - Mi
Padre se llamaba Pedro -
Mamá, ponía cara de mal genio, pues eso lo hacía mucho el padre Esteban.
La verdad es que no tenía a nadie en la tierra (digamos), y venía mucho a
casa.
-Padre Esteban: Chiqui, ¿podemos merendarlos esta tarde?
-Mamá: Mejor venga a comer mañana Domingo y los pongo. Ya le diré a Crespo (era el mote que le daba mamá a papá ), que ha
venido.
- Padre Esteban: Bien Chiqui , voy a bendecios la casa - y saca un cacharro que lleva en la
mano con agua bendita y una bola con mango que la moja en el agua, luego
empieza a decir palabras bajitas, que nadie entiende en casa, y empieza a
tirar agua por todas las habitaciones, hasta en el ”water”, y a EDER, el perro
también, que por cierto un día se le escapó la bola y le hizo un “chichón” al
pobre EDER, papá le untó de aceite de oliva toda la zona del chichón y se le
pasó enseguida -
-Yo: Mamá ¿para que hace eso?
-Mamá: Chisssssssssssss, para bendecir la casa.
-Yo: Ahhhhhh - y me quedo como siempre sin saber porque lo hacía -
Yo creo que es como un cambio, el tira el agua y luego se come los
níscalos. Mamá cocina de maravilla, a veces vienen a comer a casa amigos de
papá a probar sus platos, (bacalao a la vizcaína, migas, potaje, purrusalda,
cocido madrileño, puré de castañas), ummmmmmmm, que rico, lo malo es que
los amigos de papá no nos dejaban nada, “eran como buitres”, de los que hay
muchos en Ordesa, Panticosa y la Selva de Oza.
El Padre Esteban, emanaba algo especial, su mirada te hacía entrar en
paz, pero lo que más quiero destacar "ES COMO LOS ANIMALES SE LE ACERCABAN
CON LA CABEZA AGACHADA A SU LLAMADA".
Un día fuimos al bosque por setas, papá, el padre Esteban y yo. Y en un
momento determinado, aparece un pájaro muy bonito, de colores y muy gordo, y
nos dice el Padre Esteban, mirad esto, y dando dos chasquidos con los dedos
le llamó, "Y EL PAJARICO FUÉ A SU MANO", se posó y luego le dice, ve y vuela
en libertad y el pajarico se marchó volando…
Mi papá se queda sonriendo y yo con la boca abierta, y me dice: " Esto
Crispín lo puedes hacer tu, solo tienes que llamarlos con mucho amor, sin
ningún miedo, y tratarlos con amor, y ningún animal te temerá, y se acercará
a ti, pues sabrá que no les haces daño, porque los animales se dan cuenta,
de quien les puede hacer mal, tienen almica como tu y como yo, y ninguno
huirá de ti".
Yo estuve con la boca abierta como una semana, y no le dije a nadie lo que
había pasado.
Venía siempre por la calle con perros y de todo, que no le dejaban en paz.
A papá se le paraban las mariposas en los brazos y en la cara, yo creía
que era santo, pero luego supe, que se le paraban porque era diabético de
pincharse dos veces al día, y entonces desprendía glucosa por el sudor,
jajajaja, pero era muy bonico como las moscas, las mariposas, y de vez en
cuando alguna abeja y avispa se le paraban en la cara.
Cuando me lo explicó, yo en vez de decepcionarme, casi me desmayo de la
risa.
El Padre Esteban hablando conmigo
Al día siguiente (domingo), vino a casa a comer, hizo la misma cosa de
tirar agua bendita a todas partes y se sentó a la mesa. Tenía algo en la
tripa porque cada vez que tragaba, hacía unos ruidos muy raros y fuertes
algo así como: grunnng, broooooffff, etc, etc,.
Mis tatas y yo conteníamos la sonrisa, porque parecía un ogro, aunque
fuera un ogro bueno.
Ocupaba casi dos sillas, pero era algo especial, (en realidad era parte
de Jaca, todos éramos parte de Jaca, todos, pero el, era algo así como un
trocito de hoja de Edelwais).
Pues Jaca vista desde arriba es una Edelwais, rodeada de verde y protegida
por la gran centinela "La Peña de Oroel".
El Padre Esteban, era como FRAY PAPILLA de Marcelino Pan y Vino, pero con
barba.
NUESTRA PRIMERA COMUNÓN
El Padre Esteban haciéndos la comunión
Nos dice a mi tata Sara y a mi, que si queremos que el nos dé la primera
comunión, en la primavera del año 1959.
Mi tata y yo saltamos de alegría, no queríamos besarle porque las barbas
nos daban un poco de dentera, pero si procuramos abrazarle, claro que no
llegábamos ni a su media cintura.
Mi hermana y yo
Al año siguiente nos dio la primera comunión en la Iglesia de la calle del
Carmen, en el cole de monjitas de mis tatas. Yo llevaba un traje de
marinero que me picaba mucho (como a todos los que llevamos en aquella época
traje de marinero), luego utilizaba mamá, la chaquetita, para ponérmela de
vez en cuando, mientras yo sufría los picores en silencio. mi tata estaba
muy guapa, parecía un ángel.
Mamá, Papá, mi tata y yo en mi primera comunión
No necesitó decirnos nada, yo solo le miraba a él, el acto de la primera
comunión, para mí, estaba en él, yo no necesitaba nada, sabía que los niños
del mundo son los dueños del cielo, hagan o no hagan la comunión, creo que
estaba adelantado a aquella época, ¿lo dijo Jesús, no?, y todavía no había
realizado la comunión con los apóstoles.
Fue un día precioso, llovía a cántaros, nos empapamos, mi corbata negra de
marinero parecía un grifo. Los regalos de mi tata como los míos, fueron unos ocho o nueve misalitos
de esos que se llevaban antes. Mamá y papá, nos regalaron un rosario muy
bonito. Pero lo precioso es que el Padre Esteban nos había dado la comunión.
Luego se la dió a mi tata Maribel, en la capilla de la Ciudadela de Jaca,
inaugurando la restauración que había hecho Papá el 18 de Abril de 1960.
El Padre Esteban
El Padre Esteban (que siempre llevaré en mi corazón), olía a Jaca, Jaca
le extendía su velo blanco de novia para que el pisara. Hiciera el tiempo
que hiciera, siempre tenia puestas las sandalias de Franciscano, nunca tenía
frío, pero no era por estar gordo, era porque le hablaba al frío, a los
árboles, a la nieve, a los perros/as, a los pajaritos, a las setas, ¡¡¡yo le
vi un día, echarle una bronca al árbol de la salud, porque no le dejaba con
el movimiento de sus hojas, dormir una siestecita tumbado en el banco
circular!!!.
Espero que os acordéis de él, si tenéis la ocasión de leerme, y que me
perdonéis estas historias que no pegan con la nieve, pero como es
primavera........pues eso.
El Padre Esteban de Jaca
El Padre Esteban, es parte de Jaca, está en ella, y por eso Jaca, es tan
maravillosa, porque hay tanta gente que forma parte de ella, es un lugar
escogido por Dios como escenario de la naturaleza,
igual que sus alrededores, no hace falta ser de ninguna religión en
especial, todos/as, sentimos, seamos de la religión que seamos que es un
lugar escogido. Una bendición.
A la hermana Blankita, hermana Jaca, hermaos/as
habitantes, sus hermanos animales , sus hermanos valles, sus hermanos
ríos, Aves, insectos, en general, "A mi preciosa Jaca"
Un Fortísimo abrazo y besos a Jaca y sus habitantes.
Carlos H.