Mis primeros pasos en Candanchú

Carlos H » Recuerdos de Jaca » Publicado el 25/4/2006
Papá tenía en Candanchú esquís, y de todo, y yo no, pero daba lo mismo. Papá se puso el casco de escalar, parecía un piloto de esos de las películas, y yo tenía otro (era de todos los de casa), y como yo era muy cabezón, me cabía muy bien...
Estamos en Enero de 1957, hoy papá me ha prometido llevarme en las colas de los esquís. Vamos a subir a Candanchú con su moto, una Lube de 75 cc. pero su inventor y amigo Luis Bejarano se la ha preparado a 125 cc. vaya moto!!.
Es muy bonito ver Jaca con tantas motos, hay mas motos y bicis que
coches, pero los coches son muy bonitos, el Isetta, que es como un huevo y se abre por delante, el Goggomovil es precioso, parece un deportivo de esos que salen en el ABC, el Biscúter, es muy chulo y tienen capota algunos.
También soñamos mis amigos y yo con lo BMW de Alemania el 501, Los Mercedes 300, 220 y 220 SL que se abren las puertas como las alas de un pajarico ”eso es grandísimo”.
-Papá- Vamos, hijo que tenemos que irnos.
Yo- Voy papá, que me falta el pasamontañas solo.
La moto de papá tenía un Sidecar era un conejo, como corría!!.
Papá tenía en Candanchú esquís, y de todo, y yo no, pero daba lo mismo. Papá se puso el casco de escalar, parecía un piloto de esos de las películas, y yo tenía otro (era de todos los de casa), y como yo era muy
cabezón, me cabía muy bien.
Papá, Mamá y mi tío.
Mamá- Tened cuidado que está el puerto muy mal.
Papá- Que sí mamá que no te preocupes "Chiqui" (Papá a mi mamá la llama "Chiqui", a mi tata la mayor "Sapo", a la rubita "Maribolita", a la pequeña "Patatita", y a mi "Crispín".
Mis tatas y mi tío en la moto de papá
Vamonossssssssssssssss..!!, arranca papá la moto y salimos como a 1000 por
hora, me salta el corazón iba a esquiar con papá en las colas, y no se que es eso, pero voy a pasar el día con él. La carretera está bien, hay unos
guardias civiles en moto que saludan a papá con la mano, y me sonríen, papá les debía conocer (un día si queréis os hablo de la guardia civil de Jaca) que buenooos son, nos quieren mucho a mi pandilla y a mi, nos dan caramelos están al lado de casa junto al paseo.
Cuando llegamos arriba yo estoy tan emocionado que no puedo, se me sale
el corazón. Que precioso, la carretera estaba bien, papá frenaba en las
curvas, yo llevo gafas, son de esquiar me las ha regalado mamá, tienen
agujeros alrededor, pero ver la nieve en los valles, los pinos nevados, a veces
lloraba y hacia como que me molestaba el viento, porque no podía aguantar
tanta cosa preciosa.
Aparca papá al lado del almacén de esquís, mochilas y cosas de escalar. Un Sr. soldado, le da unos esquís y unos bastones y a mi me sonríe. Dice papá ”vamonos al telesillas que vamos a bajar volando”.
Mis piernas estaban titiritando pero no era de frío era de miedo.
Yo en el telesilla de Candanchú (1957).
Papá subió en una silla y a mi un señor me subió a otra y me puso una
cadenita, como la de las cadenas de la feria de la Fiesta de Santa Orosia, y cuando estábamos arriba papa dio un salto, subía con los esquís puestos, y a mí me quito un Sr. la cadena y me cogió en brazos dejándome en el suelo.
Papá dio un salto en el aire, como si tuviera un muellecico de esos,
giró poniéndole enfrente de mi y me dijo: ”Sube a las colas de los esquís”.
AHHHHHHHHHHH, ¡¡¡ahora sabía que eran las colas!!!, (la parte de atrás). Yo
subí y me dijo:
Este es mi Papá con esquís en la nieve
Papá- Agarrate fuerte a mi cintura y dobla un poquito las rodillas que vamos hasta abajo y si te caes no te preocupes, que te cojo y....sichissssssssssssssssssssssssssssss.
Que precioso papá bajaba despacito no se como lo hacía, y yo estaba subido en sus esquís y volaba, había gente que bajaba muy deprisa pero es precioso. A veces no me acordaba de que iba con papá, solo se oía el schissssssssssssssssssss de los esquís por la nieve.
Creo que subimos y bajamos seis o siete veces, después fuimos a comer a
la residencia y yo me sequé los calcetines y las botas en la chimenea. Para
después bajamos a casa en la moto.
Aunque ya había subido alguna vez con papá, mamá y mis tatas. Nunca
imagine que era mi bautizo de esquís. A partir de ese momento no pare con
mis amigos de hacerme tablas, patinar, trineos, con freno (con una madera
clavada) tirábamos para arribica y ala a caerse.
Amo la nieve, amo la soledad de esquiar, amo las bajadas con antorcha de
noche, amo el viento, y sobre todo amo y amaré toda mi vida mi querida y preciosa Jaca.
Un Beso para Jaca y todos sus habitantes.
Carlos H.