Los misterios de la Ciudadela de Jaca

YF-18 » Recuerdos de Jaca » Publicado el 26/3/2006
Hoy es 16 de febrero de 1961, hace muchísimo frío, creo que estaremos
a cinco o seis bajo cero, aunque lo normal es ir al cole en esta época con
peores temperaturas, si, aunque no os lo creáis, el año pasado en
Sabiñánigo, hubo una de las temperaturas más bajas que se recuerdan en toda
la historia de Aragón y de España, podéis comprobarlo. Que os parece ¿treinta y dos grados bajo cero?, ¡¡¡ 32º bajo cero!!!, parece que estoy diciendo una locura (creételo Jaime, pregunta a los viejos/as de Sabiñánigo, si llegaron en el año 1960 a tener esta temperatura y si no, en el ayuntamiento te lo dirán) pues hubo un día en invierno sobre Enero el año pasado que lo hizo...
Que bien hoy como es sábado no tenemos cole y entonces hemos quedado mis amigos y yo, porque tenemos que ir a La Ciudadela a escondidas, ya que nuestros padres no nos dejan acercarnos, por eso vamos.
Hoy es 16 de febrero de 1961, hace muchísimo frío, creo que estaremos a cinco o seis bajo cero, aunque lo normal es ir al cole en esta época con peores temperaturas, si, aunque no os lo creáis, el año pasado en Sabiñánigo, hubo una de las temperaturas más bajas que se recuerdan en toda
la historia de Aragón y de España, podéis comprobarlo.
Que os parece ¿treinta y dos grados bajo cero?, ¡¡¡ 32º bajo cero!!!,
parece que estoy diciendo una locura (creételo Jaime, pregunta a los
viejos/as de Sabiñánigo, si llegaron en el año 1960 a tener esta temperatura
y si no, en el ayuntamiento te lo dirán) pues hubo un día en invierno sobre
Enero el año pasado que lo hizo.
Hoy hemos engañado a papá y mamá y nos hemos puesto poca ropa porque
vamos a escalar la pared grande desde el foso más hondo, al foso, no hace
falta bajar porque nos encanta tirarnos desde el segundo hasta abajo solo
hay nieve. Siempre que nos marchábamos a escalar y que nos pillaban, se
enteraba toda Jaca y los castigos eran de aupa, igual que cuando los
hermanos de Laurita Ara, se montaron en un cajón de la acequia que estaba al
lado de las casas militares enfrente del huerto del señor Ayué, lleno de
chopos, precioso (ya os hablare de el), para correr aventuras y viajar.
Imaginaros la que se montó en Jaca para buscarles, eran unos genios de la
aventura.
El muro es muy grande y encima estaba helado, escalábamos con las
botas y manoplas, nos podíamos haber matado pero nuestro angelito de la
guardia nos protegía.
¿Porque hacíamos esta peligrosa escalada?........ algo nos atraía y
era que La Ciudadela tenia según decían, fantasmas, había habido muchas
guerras y buscábamos tesoros, pero no podías entrar por la puerta tenías que
ir o por las del foso, que estaban protegidas para el agua y clausuradas
desde hacía muchos años, o escalar por la pared. Era una aventura preciosa,
al llegar arriba que estaba todo nevado corríamos a las garitas de los
centinelas que tenían creo recordar que troneras o saeteras y empezábamos a
excavar con las manitas o con palos para buscar balas de mosquetes.
Al no ver casi nunca ningún fantasma no nos quedábamos desilusionados
sino que conseguíamos siempre coger varias balas gordas de plomo, en forma
de bola o de cilindro terminadas en media esfera, median unos dos a tres
centímetros, y aquello eran tesoros que nos metíamos al bolsillo. que bien.
Sabíamos que el Comandante Hormaechea o algo así con otros militares estaban haciendo unas excavaciones porque este comandante había visto el pico superior de un arco de ojiva y nos acercábamos a investigar. Estaban
excavando y parecía que asomaba una enorme puerta de madera.
Eso nos tenía medio locos pero no decíamos nada.
Luego nos marchábamos a donde un soldado dentro de una caseta grande
hacía el Pan, le llamaban los militares Chuscos y siempre nos daba uno. Una
cosa curiosísima es que tenía un casco antiguo de esos de estilo Alemán, y
sabéis metía en el casco que estaba muy limpio huevos de gallina, luego
introducía el casco y nos poníamos moraos del bocadillo de chusco con huevos
asados, que cosa mas rica, ese soldado era de Jaca nunca le olvidaré, una
persona maravillosa.
El 16 de mayo del año 1962 el comandante Hormaechea y dos militares
más descubrieron en esa puerta una sala preciosa de Armas colocadas sin
tocar, como si estuvieran recién puestas, eran Picas de Caballería y
estandartes de cuando se construyó la Ciudadela.
Las regalaron al museo del ejercito de Madrid y fueron muchas
personas a visitar la Sala , que cosa más preciosa, no podéis tener una idea
, te quedabas asombrado, los estandartes habían quedado con los mismos
colores que tenían , igual que los encajes que había de los escudos en
ellos, se habían conservado por la humedad o por estar tantos siglos en la
oscuridad y protegidos. Hoy tengo en casa dos picas de Caballería que me
regaló mi Padre, varas de madera de unos dos metros y medio que acababan en una punta como una hoja y a cada lado salía como un cuchillo curvo, eso lo
apoyaban en el suelo y los caballos se ensartaban en ellas, también
descubrieron pistolas y arcabuces de chispa.
Bueno no os aburro mas, pensad que La Ciudadela es uno de los mayores
tesoros del mundo mejor conservados, ¡¡¡ como no!!!, está en mi Jaca.
Os envío unas fotos de las picas por si las veis en la pared de casa
en Jaca y a mi tío Ramón (Jaime), debajo de un túnel de nieve en Candanchú
en las escaleras de la Residencia
Hay algo raro en la ciudadela ya os contaré más, me tengo que ir.
Un fuerte abrazo, y besos a todos/as los Jacetanos y a los
que viven ahí.
Respetad La Ciudadela pues es un fortín casi Sagrado, hay
una pequeña ermita a la entrada a mano derecha, las cristaleras ( si es que sigue la ventana) las puso de colores y arregló el comandante Hormaechea. No se si el pueblo es caniás o Banaguás. Os mandaré fotos de la ciudadela
hace 50 años más o menos