Recuerdo nevadas de 6 a 7 metros de altura...

YF-18 » Recuerdos de Jaca » Publicado el 23/3/2006
Todo empezaba, cuando veíamos desde la clase de Los escolapios a través de las ventanas los primeros copos de nieve. ¡¡¡ Dios mío !!!, ya está aquí la primavera blanca, así la llamaba, el cielo mandaba a Jaca una
Manta Blanca que caía lentamente para posarse con delicadeza en Jaca, mi querida Jaca. LA PERLA DEL PIRINEO y LA NOVIA DE LOS BOSQUES, así la llamaba yo, desde los seis años...
Todo empezaba, cuando veíamos desde la clase de Los escolapios a
través de las ventanas los primeros copos de nieve. ¡¡¡ Dios mío !!!, ya
está aquí la primavera blanca , así la llamaba, el cielo mandaba a Jaca una
Manta Blanca que caía lentamente para posarse con delicadeza en Jaca, mi
querida Jaca. LA PERLA DEL PIRINEO y LA NOVIA DE LOS BOSQUES, así la llamaba yo, desde los seis años.
Empezaba a nevar en Octubre y terminaba en Marzo aproximadamente.
EL UNIFORME JACETANO
La vestimenta que me ponía mi madre era: Unos calzoncillos gordos
que me rozaban mucho al andar (no solo a mi, sino a muchos amigos y compis
del cole), era horrible, pero soportable, mamá nos untaba a mis hermanas y a
mi, el pecho y la espalda de VickVaporus o algo así, y encima nos ponía una
camisa de lana que picaba mucho, algunos de vosotros/as de aquellos años
1959, 60, etc.. la recordareis.
Luego el pantalón de pana Bombacho, cuatro medias de lana, dos en
cada pié, una estirada que tapaba con el pantalón y la otra enrollada encima
de la bota , (eso creíamos que gustaba mucho a las chicas), que nunca las
veíamos, solo a escondidas y de lejos. Después venía el jersey de lana de
ochos que me mandaba mi tía Carmen desde Madrid, ella me los hacía, eran muy
bonitos, sobre todo me guardaba algunos para la misa del Domingo en la
Catedral.
Después la bata del colegio, mis tatas el uniforme de las monjitas
del cole del Carmen, encima el comando, las orejeras y el pasamontañas,
luego las manoplas (que llegábamos de castañas calentitas de la viejecita
castañera de la calle Mayor).
NUESTROS INVENTOS
Jaca, la maravillosa Jaca nevada al día siguiente de la primera
nevada ( que seguía nevando ya había como un metro y pico de nieve,
estupendo para no ir al cole el primer día , mientras los señores del
Ayuntamiento hacían pasillos para poder ir por pan, etc.. y los tenderos y
vecinos hacían las entradas en sus respectivos lugares a base de palas.
Era estupendo para poder volar, otros amigos y yo , nos poníamos la
bata del cole , blanca con rayitas azules verticales y nos tirábamos desde
mi balcón (UN SEGUNDO PISO EN MI CASA de la calle Fernando el Católico), e
inventamos el vuelo, cogiendo las puntas de la bata por encima de nuestras
cabezas, volábamos de 5 a 6 metros (parece increíble, pero es cierto), para
caer suavemente en la blanca y alta nieve.
Inventamos el concurso del pis. Era hacer pis sobre una mata que
sacudíamos para quitar la nieve y así ganaba el que dejara el pico de pis
helado mas largo (imaginaros el frío), según hacíamos pis se congelaba sin
llegar al suelo dejando estalactitas amarillentas.
Inventamos el buceo, quien era capaz de ir por debajo de la nieve
sin salir antes, ganaba el que llegaba mas lejos.
En los Glasis, (a propósito, cuando se llenaban de nieve los pozos de
cercado de la Ciudadela, buceábamos hasta llegar al suelo del mas hondo,
ganaba el primero que llegara), en los Glasis como decía, nos tirábamos con
plásticos o esquiábamos con tablas de madera atadas a las botas con cuerdas.
NEVADAS DE 6 a 7 METROS DE ALTURA
En Candanchú, solo había cosas militares, mi Padre era profe de esquí
y escalada, comandante
de graduación, salían por la terraza de la Residencia de oficiales y
esquiaban hasta Castiello o más cerca de Jaca. Hacían los militares calles y
plazas por debajo de la nieve para ir de un sitio a otro, yo recuerdo haber
ido muchas veces y sentarme en los bancos de alrededor de las placitas, no
eran Iglus era una ciudad bajo la nieve, os lo digo de verdad ¡¡¡ Que
maravilla!!!, era algo precioso como estar bajo el mar, respirando, sobre
todo cuando se iluminaban los techos por el sol, era un espectáculo
increíble, era Jaca, mi querida y dulce Jaca. Os envío una foto de un
militar sentado en un túnel delante en primer plano una placita con asientos
alrededor de donde salían otras calles.
También os mando una foto de las matas donde hacíamos pis, y otra de lo
único que había la Residencia de Oficiales, la de Suboficiales, un pequeñito
hotel y el almacén de los esquiadores y escaladores, guardados por dos
Mastines del Pirineo preciosos que a veces tenían crías con los lobos que
rondaban por la noche en luna llena.
Un fuerte abrazo a JACA, no es solo el
escenario sino la gente que vive en el.
De Carlos H. para desde Jaca con Amor