Dedicado a Raco, fascinante historia del mejor amigo del hombre

Dedicado a Raco, fascinante historia del mejor amigo del hombre

YF-18  YF-18 » Cartas de Jaca » Publicado el 26/2/2006
Y siguió años y años esperando y acercándose a la parada del autobús. Raco, nuestro querido Raco, siguió así hasta su muerte. No recuerdo el lugar donde fué destinado, ni enterrado, pero si se que siempre formará parte del terreno de Jaca, aunque ahora sea en forma de flores, o de plantas, o forme parte del aire de las montañas...





Hoy gracias a un mail que he recibido, vamos a poder conocer la historia fascinante de un perro llamado Raco, la persona que me ha enviado este correo, Carlos H., es un hombre que paso su infancia en Jaca, abandonándola a los 12 años de edad hace 44 años, sus recuerdos y sus vivencias serán plasmadas en estas cartas para que conozcamos Jaca a través de los ojos de un niño de hace casi medio siglo. Aun sigue recordando los tres metros de nieve en Jaca y los seis metros que caían en Candanchú, hoy nos trae un fascinante historia de Raco, que aun después de muchos años de fallecer su amo, seguía yendo a buscarlo a la estación de autobuses.

Carlos: Hablo de hace unos 42 años, de un precioso perro lanudo llamado Raco, fiel animal, como todos, y bello ejemplar, hasta llegar a la conclusión, que Jaca no sería nunca nada, si en su historia no participara este precioso animal.

Los perros son los únicos amigos que nunca muerden, y Raco, fué aquel dulce amigo de un famoso médico militar, apellidado "de la Cruz”, que murió en una montaña escalando. Siempre estaba esperando a su dueño en la parada del autobús, en aquel precioso bar llamado Oroel (creo que desaparecido, no lo se), que hacia esquina con la calle Mayor. Y siguió años y años esperando y acercándose a la parada del autobús.

Raco, nuestro querido Raco, siguió así hasta su muerte. No recuerdo el lugar donde fué destinado, ni enterrado, pero si se que siempre formará parte del terreno de Jaca, aunque ahora sea en forma de flores, o de plantas, o forme parte del aire de las montañas.

Jamás te olvidaré Raco, y siempre te llevaré en mi corazón.

Carlos H.